La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) recomienda a embarazadas y niños de hasta siete años no consumir pez espada o atún rojo. En una nota emitida hace unos días por esta agencia se considera que estas especies están contaminadas por mercurio. También hace recomendaciones sobre el consumo de crustáceos y hortalizas.

100gr. a la semana superaría la ingesta tolerable de mercurio en una embarazadaSegún la AESAN, dependiente del Ministerio de Sanidad, 100 gramos de pez espada a la semana superaría la ingesta tolerable de mercurio en una embarazada. Los niños de entre 7 y 12 años no deberían comer más de una ración de 50 gramos.

El problema del pez espada o del atún rojo es que por su larga vida se convierten en bioacumuladores de metales pesados. El mercurio industrial ha acabado en las cadenas tróficas de los mares sin degradarse.

Nitratos en acelgas y espinacas

Hay también una advertencia respecto a algunas verduras. Por la presencia de nitratos, la AESAN desaconseja el uso de hortalizas de hoja, como espinacas, apio, acelgas o lechuga, para purés de bebés durante el primer año de vida.

Se desaconseja comer más de una ración de este tipo de hortalizas al día hasta que cumplan tres años. Los niños de 1 a 3 años se consideran la población más expuesta a nitratos.

Chupar cabezas de crustáceos: ojo al cadmio

Hay una tercera recomendación, referida a los crustáceos y atañe a la costumbre de saborear también la cabeza de gambas, langostinos, cigalas y bogavantes, o los jugos de centollos, cangrejo o buey.

El cadmio puede llegar a dañar los riñones o el hígadoEn este caso el problema es el cadmio. La AESAN recomienda limitar el consumo de carne oscura de los crustáceos, localizada en la cabeza, para reducir la exposición a cadmio (metal presente en las pilas eléctricas y en vertidos industriales).

El cadmio, en dosis elevadas, puede dañar riñones e hígado, donde tiende a acumularse entre diez y 30 años. También causa desmineralización de huesos y se considera un importante agente cancerígeno.