Ocurrió el 11 de julio de 1995 bajo la protección de los cascos azules del Ejército holandés. "Las cámaras dejaron de grabar y comenzó la masacre: se llevaron a nuestros maridos, violaron a las mujeres y asesinaron a los niños delante de sus madres", relatan a 20 minutos Munira Subasic y Zumra Sehomerovic, dos supervivientes del genocidio de Srebrenica (Bosnia-Herzegovina).

Se trata de la mayor matanza registrada en Europa desde la II Guerra Mundial. Más de 8.000 musulmanes fueron aniquilados en aquella región por el Ejército de los serbios de Bosnia, el VRS, en solo dos días. Unos 10.700 en todo el país durante la guerra.

Subasic perdió a su marido, a su hijo mayor –de 18 años– y a 22 familiares. Zumra tuvo algo más de suerte: consiguió salvar la vida de sus hijos porque eran pequeños y silenciosos. "No lloraron, si no, los hubieran matado. Los bebés que hacían ruido eran degollados o acababan bajo las botas de algún militar enloquecido", cuenta.

Durante estos años se ha conseguido enterrar a 5.342 víctimas y hay restos de otras 2.000. Miles de madres siguen sin saber dónde están sus familiares.

¿Y los culpables?

Un año después de la masacre, Subasic fundó la Asociación Madres de Srebrenica. Desde entonces, ha recorrido el mundo reclamando justicia. "Es una vergüenza que Serbia haya ayudado durante 16 años al expresidente serbobosnio Radovan Karadzic y al ex comandante militar serbobosnio Mladic", principales acusados de la masacre, denuncia.

Dicen que Milosevic no es culpable porque murió y no fue condenado"Mladic está enfermo y nuestro temor es que no sea condenado por sus crímenes", advirtió. Eso fue lo que, a su juicio, ocurrió con el expresidente yugoslavo Milosevic, quien falleció en la prisión del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, en La Haya.

"Dicen que Milosevic no es culpable porque murió y no fue condenado", lamentó. Subasic se mostró crítica con la comunidad internacional: "Yo digo muy a menudo que un número pequeño mató a la gente, un número más grande lo apoyó y todo el mundo lo toleró".

Mladic será juzgado a finales de marzo por genocidio y crímenes de guerra y contra la humanidad en el Tribunal Penal para la antigua Yugoslavia.

Demanda contra los cascos azules

Las Madres de Srebrenica están pendientes de lo que decida el Tribunal Supremo holandés sobre su demanda contra el Estado, al que responsabilizan del genocidio al considerar que los cascos azules no hicieron todo lo posible para evitarlo. Subasic aseguró que el teniente coronel Tom Karremans, responsable del Ejército holandés, reside en España.