Karlheinz Schmidt, de 68 años, que había acudido a un hospital de la capital alemana para someterse a un reconocimiento rutinario, estuvo sin su silla de ruedas durante casi 80 horas.

Pulsó repetidamente el botón de alarma, pero nadie le escuchó
En ese tiempo, intentó por activa y por pasiva conseguir ayuda pulsando el botón de alarma, pero nadie escuchó su llamada.

"Yo estaba en el suelo y el ascensor subió y bajó un poco. Pulsé el botón de alarma varias veces, pero no pasó nada", declaró al diario alemán Bild.

Schmidt, que apareció en la televisión alemana con el rostro pálido y todavía muy débil, fue descubierto el lunes después de que una enfermera descubriera la avería.