Israel mantuvo hoy su ofensiva sobre el Líbano, con bombardeos en numerosas zonas del país que causaron más de 40 muertos, al tiempo que Hezbolá respondió a las exigencias israelíes para un alto el fuego con un nuevo ataque con cohetes sobre la ciudad de Haifa.

El grupo chií libanés admitió, además, el lanzamiento de varios proyectiles de corto alcance del tipo Raad-2 y Raad-3.  Estos misiles han causado la muerte a un israelí en la localidad septentrional de Naharía, y varios heridos.

Poco antes, la jefa de la diplomacia israelí, Tzipi Livni, había condicionado el cese de los ataques al desarme de Hezbolá y a la entrega de los soldados israelíes retenidos.

Al cumplirse una semana de ofensiva, más de 200 personas, en su mayoría civiles, han muerto por los ataques israelíes, que hoy volvieron a sacudir el sur libanés y los suburbios de Beirut, así como la región cristiana de Biblos, donde se refugian miles de libaneses huidos de los más castigados sur y este.

Mueren trece miembros de una familia

Trece miembros de una familia murieron por un proyectil israelí

Trece miembros de una misma familia murieron al ser alcanzados por un proyectil israelí en una vivienda de la localidad de Aitarun, en el sur del Líbano, mientras que otro bombardeo contra la localidad de Cana causó la muerte a cuatro personas.

Además, nueve militares han muerto en un ataque contra un cuartel del ejército libanés.

Posible invasión por el sur

Tras golpear duramente el país desde el aire, el Ejército de Israel se negó a descartar una gran invasión terrestre del sur de Líbano, sólo seis años después de que finalizara su ocupación de la zona.

Si tenemos que hacerlo, lo haremos

"En estos momentos no pensamos que tengamos que poner en marcha grandes fuerzas terrestres dentro de Líbano, pero si tenemos que hacerlo, lo haremos. No lo descartamos", dijo Moshe Kaplinsky, alto cargo del Ejército israelí.

Tres batallones de reservistas

Las autoridades militares, con la venia del Poder Ejecutivo, han dispuesto la convocatoria hoy de tres batallones de reservistas, informó el subjefe de las Fuerzas Armadas, general Moshé Kaplisky.

En declaraciones a la radio pública, el militar israelí advirtió de que tanto los milicianos de Hezbolá en el Líbano, como los palestinos en la franja de Gaza, tienen capacidad de seguir atacando con sus cohetes objetivos civiles, y aconsejó a la población seguir las instrucciones del cuerpo encargado de la defensa civil.

Los reservistas suplantarán a unidades del Ejército regular que serán trasladadas al norte del país, la zona más afectada por los cohetes de los que dispone Hezbolá, entre ellos un número desconocido de los "Zilzal", montados en Irán, con un alcance de 160 kilómetros.

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