La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha denunciado que once marcas de aceite de oliva cometen fraude, nueve de ellas al comercializar aceite etiquetado como "extra" cuando sólo es "virgen" y cobrándolo, por tanto, más caro.

Las marcas en cuestión son, siempre según la OCU, Eroski, Hojiblanca, Coosur, Ybarra, Consum, Arteoliva, Condis, Olisone, Aliada, Maeva, y Olián. Las dos últimas, dice la organización, ni siquiera son aptas para el consumo al tratarse de aceite de oliva "lampante", procedente de aceitunas degradadas o con problemas en el proceso de producción, que es refinado para poder comercializarlo.

La portavoz de la OCU, Ileana Izverniceanu, ha dicho que "ninguno de estos aceites supone un problema de salud y que el fraude es estrictamente económico". La organización ha analizado un total de 40 marcas, 34 de aceite de oliva virgen extra y 6 de aceite de oliva virgen.

El sector del aceite de oliva, enfadado

El director gerente de la federación de cooperativas andaluzas, Faeca, y responsable sectorial de aceite de Cooperativas Agro-alimentarias, Rafael Sánchez de Puerta, ha advertido del daño que hacen al sector informes como este que, en su opinión, tendrá "repercusión mundial". Sánchez de Puerta ha apuntado que les "preocupa todo lo que suponga cuestionar la calidad" del aceite de oliva y dañe su imagen, "porque "mucha gente está mirando" al producto español y se "aprovechará" de estas circunstancias, en referencia a los competidores internacionales.

Así, ha recordado que el sector lleva mucho tiempo reclamando que hay que mejorar todos los controles de acceso a los mercados y perfeccionarlos, especialmente quitar todas las dudas que se han vertido sobre el "panel test" (panel de cata o análisis organoléptico).

El Grupo Acesur, por su parte, se ha adherido a la oposición de los envasadores al estudio y denuncia que la OCU no reflejó los resultados contrastados, ni los oficiales que se le facilitaron, "limitándose a publicar datos no ajustados a la realidad", que puede provocar una "desinformación real" y "confusión innecesaria a los consumidores".

Por su parte, una de las marcas aludidas, Condis, muestra su "disconformidad por la calificación otorgada" por la OCU y asegura contar con certificación "virgen extra" por parte del laboratorio Panel de cata oficial de Aceites Vírgenes de Oliva de Catalunya. "Llevan a cabo los análisis de las muestras de manera rigurosa antes del embotellado de cada lote de producto", asegura la compañía, que dice contar con "todos los certificados del panel sensorial (cata) de dicho laboratorio externo, sin el cual nuestro fabricante no puede embotellar ningún litro de aceite de oliva virgen extra con nuestra marca".

Etiquetas incompletas

En su investigación, la OCU ha detectado que, en general, las etiquetas son correctas "pero bastante incompletas" y pone como ejemplo que ninguna marca indica la fecha de envasado, aunque recuerda que sólo tienen obligación de incluir la denominación del producto, el contenido neto, la fecha de consumo preferente, la identificación de la empresa, la marca, el lote y el origen geográfico.

Respecto a la acidez, en el caso del aceite virgen, recuerda que cuanto más baja sea, es mejor y señala que todas las marcas están dentro de los límites legales. Al analizar la calidad del fruto ha detectado que Maeva, Sabor y Origen y Olilán "emplean aceitunas envejecidas o mal conservadas".

Tras el análisis de las cuarenta marcas de aceite, la OCU ha determinado que los mejores "virgen extra" son: Oleoestepa, Ybarra (gran selección afrutado), Hacendado, La Española (gran selección), Dintel (selección especial), El Corte Inglés, Carbonell (gran selección), Día y La Española. Entre los "virgen" destacan Mar de Olivos, Cerrefour, Cordoliva y Auchan.

La OCU recuerda que el precio medio del litro de aceite de oliva virgen ronda los 2,38 euros, mientras que el virgen extra es casi de un euro más y que cada español consume al año algo más de trece litros, de los que casi diez son se oliva.

Varios análisis químicos

En el estudio, la OCU explica que, para verificar su calidad, los aceites fueron sometidos a varios análisis químicos y a uno organoléptico, siguiendo los métodos analíticos oficiales que estipula la normativa.

Pese a los defraudadores, la asociación de consumidores destaca que la gran mayoría de marcas cumple con la legislación y que sólo once marcas engañan. Hace hincapié, además, en que existen aceites de "muy buena calidad a precios razonables y recuerda que "un precio elevado no siempre es indicativo de calidad".

La OCU ha puesto en conocimiento de las autoridades competentes los resultados de su análisis para que determinen si se ha cometido alguna infracción y, si procede, se aplican las sanciones pertinentes", al tiempo que ha invitado a la patronal aceitera a un encuentro con el fin de ofrecer un aceite de calidad y excluir del mercado a los que defraudan.