La firma Alminar Villas, del tío de Aguirre, compró en 2000 algo más de 24.000 metros por 419.975 euros.

Años después, en 2004, el entonces director general de Urbanismo de la Comunidad de Madrid, Enrique Porto, desbloquéo el plan de urbanización sobre estos terrenos, según El País.

En este entonces, Aguirre aún era presidenta de la Comunidad de Madrid.

Dos años después, en 2006, Gil de Biedma vendió con otra inmobiliaria al 50% dicho terrenos a cambio de 4,6 millones de euros.

Los terrenos de la polémica estaban en Villanueva de la Cañada, y la actual presidenta de la Comunidad ha declinado opinar sobre la gestión de su ex director general de Urbanismo en relación con el sector 1 de la mencionada localidad madrileña.

Hasta que Porto fue nombrado director general de Urbanismo, la urbanización de ese sector estaba bloqueada. Sin embargo, Porto desbloqueó la aprobación del plan en septiembre de 2004.

Las ventas de esos terrenos, en los que ya se podía edificar, se hicieron en enero de 2006 sin que Porto, que poseía una parte, ni los familiares de Esperanza Aguirre, también dueños de terrenos en la zona, invirtieran un céntimo o en urbanizarlos.