El 1 de diciembre de 2007, por la mañana temprano, en una cafetería de la localidad francesa de Capbreton solo hay cinco clientes. Son todos españoles y, sin saberlo, enemigos acérrimos. Ese aciago encuentro terminará, minutos después, con la ejecución a tiros de los guardias civiles Raúl Centeno, de 24 años, y Fernando Trapero, de 23, a manos de un terrorista de ETA, Mikel Carrera 'Ata'.

Más de cinco años después de los hechos, los autores de Los de la ETA han asesinado a tu hijo (Los libros del K.O., 2013), el periodista de 20 Minutos, David Fernández, y el Consejero Técnico en materia de Seguridad, José Antonio Gutiérrez, explican que se sintieron "intrigados por el asesinato de aquellos dos chavales en una cafetería francesa".

Pensábamos que aquello no ocurrió como se había contado"Pensábamos que aquello no ocurrió como se había contado e intentamos conocer qué sucedió realmente", aseguran. Efectivamente, había interrogantes sobre aquel asesinato, ¿por qué estaban solos y desarmados los dos agentes? ¿Entraron solo a desayunar en esa cafetería por casualidad o buscaban información? ¿Fueron asesinados al ser descubiertos o fue un atentado premeditado?

Los autores investigaron durante año y medio aquel atentado, entrevistaron a guaridas civiles, testigos, familiares de agentes y etarras y hasta al ex ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Estudiaron y rastrearon sentencias judiciales e informes policiales buscando reconstruir los hechos, lo que había pasado antes y lo que pasaría después.

Su búsqueda no responde a todos los interrogantes sobre aquella ejecución, pero logra poner luz a bastantes. El juicio por el crimen de Capbreton se celebrará este próximo abril en 2013 en París. "Esperamos que el proceso judicial aclare las lagunas que aún quedan en esta historia", explican.

Aún así, Fernández y Gutiérrez reconocen que "nos hubiera gustado no haber escrito este libro porque significaría que Fernando y Raúl aún estarían vivos".

"La vida en la lucha antiterrorista"

Este largo reportaje tiene elementos que desearían tener muchas novelas policiacas: hay competencia desleal entre los distintos cuerpos de seguridad; unidades de élite con oscuras pruebas de acceso; seguimientos dignos de una película de espías; sanguinarios líderes terroristas; guerras clandestinas dentro de ETA ... Pero la diferencia con ellas es que todo lo que se cuenta es dolorosamente real.

El libro es un reflejo de cómo viven ETA y la Guardia Civil Los autores explican que el libro es "un reflejo de cómo viven ETA y la Guardia Civil en la lucha antiterrorista". Sus páginas siguen los pasos de Fernando y Raúl y otros compañeros de la benemérita en sus largas y silenciosas tareas de seguimiento por Francia; se adentran en la "mierda y la mugre" de los pisos clandestinos de ETA y rastrean huellas de etarras como 'Txeroki' o el sanguinario 'Ata'.

Con un estilo áspero y directo, pero minucioso, digno de un periodismo casi extinto y alejado de las prisas de la inmediatez digital que se estila hoy, Fernández y Gutiérrez logran tirar de investigación para ordenar ese caos inconexo que es la lucha antiterrorista para el gran público. No solo eso, logran, además, dotar de humanidad a los hechos y a sus protagonistas, sin despreciarlos o ensalzarlos.

Prueba de ello son algunos detalles narrados, como ese topo que delata terroristas, dolido por una infidelidad, o la frase que da título a la obra y que dijo la madre de uno de los fallecidos a su marido: "Los de la ETA han asesinado a tu hijo".