La negociación que durante año y medio (entre el verano de 2005 y diciembre de 2006) mantuvieron ETA y el Gobierno socialista comenzó a fraguarse en mayo de 2004, dos meses después de que Zapatero ganara las elecciones.

 

PSE y Batasuna habían mantenido algunos encuentros secretos desde el año 2000
Aunque el Partido Socialista vasco (PSE) y Batasuna habían mantenido algunos encuentros secretos desde el año 2000, fue ETA quien en mayo de 2004 dio el primer paso para iniciar un proceso de negociación.

 

La banda eligió a un socialista francés, un alcalde de una localidad de Aquitania, para hacer la función de emisario. Éste la aceptó y se puso en contacto con Jesús Eguiguren, presidente del PSE, que como ya publicó 20 minutos ha llevado el peso de las conversaciones.

Eguiguren, por su parte, comunicó las intenciones de ETA a Zapatero.

La banda quería antes de iniciar el diálogo que ambas partes eligieran un mediador.

Aunque el primer elegido fue un obispo francés, la función recayó finalmente, a petición de ETA, en el Centro Henri Dunant para el Diálogo Humanitario, una ONG que ha mediado en muchos conflictos, con sede en Suiza.

La primera, en Ginebra

Las dos primeras citas se produjeron en el verano de 2005 en Ginebra (Suiza).

Por parte etarra acudió el clan Ternera: Josu, número 1 de la banda; y su hijo Egoitz. Por parte del Gobierno, Eguiguren. La tercera cita se produjo en otoño de 2005 en Oslo (Noruega), y la cuarta, en julio de 2006, ya con el alto el fuego en vigor, también en Oslo.

Fueron sólo entrevistas preliminares para preparar la primera reunión importante que se celebró luego en diciembre de 2006 en Stuttgart (Alemania).

No hubo más, la bomba de Barajas acabó con la negociación.

La izquierda ‘abertzale’ estará en las elecciones con 787 candidaturas

Sólo se han impugnado 375 listas por ser herederas de Batasuna.

La Abogacía del Estado impugnó 122 de las 256 candidaturas presentadas por Acción Nacionalista Vasca (ANV) para las próximas elecciones en el País Vasco y Navarra por estimar que Batasuna ha «fagocitado» algunas de sus listas para tener acceso a las instituciones.

Entre otras razones, el escrito presentado ante el Tribunal Supremo resalta que la inmensa mayoría de las candidaturas impugnadas acogen una significativa presencia de dirigentes, miembros y antiguos cargos y candidatos de la formación ilegalizada.

La Abogacía del Estado asegura, además, que ha detectado una triple estrategia de Batasuna para concurrir a las elecciones: la inscripción del nuevo partido Abertzale Sozialisten Batasuna (ASB); la presentación de agrupaciones electorales de Abertzale Sozialistak (AS), y el uso de las listas de ANV.

Estrategia desactivada

El Ministerio de Justicia recordaba que las dos primeras estrategias fueron contrarrestadas con los recursos de la Abogacía del Estado y la Fiscalía, que impugnaban la legalidad de ASB y las 253 listas electorales.

La impugnación de sería la respuesta al tercer intento de Batasuna por comparecer en las elecciones. Así, 787 de las 1.162 candidaturas sospechosas de ser herederas de Batasuna pueden aún concurrir.