Ya nadie se extraña cuando oye decir: "Colecciono vacas" o "me encanta ese cojín de vaca". Si se piensa en frío, puede parecer ridículo, pero lo cierto es que es una solución muy atractiva visualmente para animar cualquier estancia.

Tanto para dormitorios infantiles, zonas de estudio, e incluso cocinas, se pueden encontrar utensilios con este estampado. No hace falta que el material sea piel; de hecho, son los menos. El plástico es el rey de la falsificación vacuna, con un gran número de adictos y coleccionistas.

Una tendencia muy pop

Esta decoración se incluye dentro del estilo pop, dirigido a gente desinhibida que quiere dotar a su hogar de personalidad. El pop recrea un mundo de color en el que la estética es lo único que importa, donde las formas y los colores se mezclan sin lógica aparente, generando diseños estridentes y creativos.

Los accesorios y complementos son básicos en la creación de un ambiente vacuno. Suelos, paredes, muebles, lámparas, accesorios… y cualquier otro elemento tienen en común su marcado gusto por la provocación.

El blanco y el negro, protagonistas de esta tendencia, son colores neutros que resultan muy fáciles de combinar con otros más vivos. Quedan bien en todos los ambientes.