París se convirtió el pasado 13 de noviembre en escenario del terror. Al menos 130 personas murieron y unas 352 (99 críticas) resultaron heridas en varios ataques simultáneos contra locales de ocio y el estadio de fútbol de Saint Denis. El presidente francés, François Hollande, declaró el estado de emergencia y el sábado confirmó que "es un acto de guerra de Estado Islámico". Estas son las claves de la matanza en suelo parisino.

21.20h del viernes: comienzo de los ataques

 Todo comienza a las 21.20 horas del viernes 13 de noviembre: uno de los terroristas se inmola en las inmediaciones del Estado de Saint Denis. Al parecer, su objetivo y el de dos compañeros que están en la zona es entrar en el estadio para causar una matanza mayor pero al no conseguirlo, opta por activar su chaleco de explosivos.

Comienza la barbarie. Poco después, un hombre armado a cara descubierta abre fuego contra los comensales de los restaurantes Le Carrillon y Le Petit Cambodge. Los testigos hablan de al menos "un centenar de balas disparadas".

 Al mismo tiempo, en la calle Charonne, en el undécimo distrito, dos hombres armados abren fuego, también a cara descubierta, contra la terraza del café La Belle Équipe. También se produjo un pequeño tiroteo en el mercado mayorista de Les Halles. Estos tiroteos en la calle los realizaron dos individuos que se desplazaban en un coche. El vehículo fue hallado el domingo tras los ataques a las afueras de París con varias armas en su interior. Esta circunstancia inclina a la Policía a pensar que algunos terroristas pudieron huir.

Son los peores ataques terroristas sufridos por Francia en toda su historia y los segundos a nivel europeo, después de los ocurridos el 11 de marzo de 2004 en los trenes de MadridEn el estadio de fútbol de Saint Denis se producen dos explosiones más. En ese momento se jugaba un partido amistoso entre las selecciones de Francia y Alemania. Todas ellas fueron obra de terroristas suicidas que se inmolaron en el exterior.

El público no fue consciente de lo que ocurría (creyendo que eran fuegos artificiales, según han relatado los testigos) hasta que las fuerzas de seguridad evacuaron del Stade de France a Hollande, que estaba presenciando el encuentro. El partido se terminó de jugar (2-0 a favor de Francia) y después los espectadores se concentraron en el césped a la espera de que las autoridades les permitieran abandonar el recinto, algo que ocurrió poco después de forma ordenada.

Toma de rehenes en la sala Bataclan

La sala de conciertos Bataclan, donde actuaba el grupo Eagles of Death Metal, fue el principal objetivo. Allí, un grupo de tres terroristas abrió fuego a las puertas y consiguió colarse en el interior, donde pudieron disparar hasta cinco ráfagas.

En este caso, los atacantes decidieron quedarse y retener a las más de cien personas que había en el interior. Permanecieron allí unas tres horas hasta que las fuerzas de seguridad iniciaron el asalto, durante el cual los asaltantes activaron sus cinturones explosivos. Durante el ataque, según el fiscal general de Francia, François Molins, los terroristas hicieron alusiones a Siria e Irak. La Policía baraja que simularon querer negociar por sus réhenes con el objetivo de ganar tiempo.

Los uniformados lograron sacar del interior de la sala a algunos de los rehenes (apenas unas decenas), pero la cifra de víctimas mortales se sitúa en al menos 89 personas. Dos españoles fallecen en este ataque. También pierde la vida la hispanomexicana Michelli Gil Jaimez, que se encontraba en el restaurante La Belle Equipe.

A ello se suman otros 40 muertos por los tiroteos de los distritos 10 y 11 y las explosiones en Saint Denis, así como decenas de heridos. Los hospitales parisinos activan el código blanco para responder a la crisis.

Ante el terror, Francia debe ser fuerte, debe ser grande (Hollande)El balance de heridos, según informa el fiscal general francés, es de 352, entre los que se encuentran 99 en estado crítico. Tras los ataques, la oficina del fiscal también indica que siete terroristas se inmolaron en el transcurso de los acontecimientos: tres en la sala Bataclan, otros tres en el Estadio de Francia y un séptimo cerca del bulevar Voltaire.

"Ataque terrorista sin precedentes" en París

Hollande denuncia "un ataque terrorista sin precedentes". "Es un horror", dijo en una primera declaración solemne al filo de la medianoche del viernes, en la que anunció la movilización "de todas las fuerzas posibles" para "neutralizar a los terroristas" y garantizar la seguridad de París.

"Ante el terror, Francia debe ser fuerte, debe ser grande", afirmó, apelando a "la unidad nacional". "Los terroristas quieren que tengamos miedo, pavor, pero se enfrentan a una nación que sabe defenderse", advirtió.

Hollande adelantó que será Francia quien tome "la iniciativa" de "la lucha" contra los responsables de esta masacre. "Será implacable", severó desde Bataclan. Una idea que repitió el sábado, a la vez que confirmaba la autoría de Estado Islámico. Ya el domingo, Francia realizaba un bombardeo masivo sobre las posiciones del grupo terrorista en Raqqa, unas acciones que se han prolongado a lo largo de la semana.

Estado de emergencia

El presidente francés declaró el estado de emergencia, lo que implica el cierre temporal de espacios públicos como salas de cines y conciertos, el arresto domiciliario de cualquier persona considerada peligrosa, la confiscación de armas y mayores competencias para efectuar registros.

París ordena el primer toque de queda desde 1944 y anuncia el despliegue de 1.500 militaresHollande también ordenó controles en las fronteras. El Ministerio de Exteriores aclaró que las estaciones de tren y los aeropuertos seguirían funcionando.

Como medidas específicas para París, las autoridades ordenaron una especie de toque de queda, el primero desde 1944, (pidiendo a los habitantes capitalinos que no salgan de casa si no es necesario) y anunciaron el despliegue de 1.500 militares.

Ese estado de emergencia facilita a las fuerzas de seguridad la realización de registros domiciliarios y desde la noche de los atentados se llevan a cabo múltiples operaciones antiterroristas a lo largo de todo el país, solo algunas de ellas con relación directa con las pesquisas de los ataques yihadistas en la capital.

La operación más importante es la que realizan las fuerzas de seguridad galas en Saint-Denis, en las afueras de París. En la madrugada del miércoles, cercan a una célula yihadista que estaba a punto de atentar. En el tiroteo, un terrorista es abatido y una mujer se ha inmolado. Ocho personas son detenidas y cinco policías resultan heridos.

Con el objetivo de dejar registro de los testimonios de víctimas y testigos de los ataques y favorecer la búsqueda de las personas desaparecidas, el Ministerio del Interior francés puso en marcha una plataforma en su página web, como herramienta adicional al teléfono de emergencia establecido por el Gobierno.

El consulado español en Francia habilitó el teléfono 0033 615 938 701 para dar información sobre los españoles que viven en París.

Segundo peor atentado en Europa tras el 11-M

Son los peores ataques terroristas sufridos por Francia en toda su historia y los segundos a nivel europeo, después de los ocurridos el 11 de marzo de 2004 en los trenes de Madrid, que dejaron 193 muertos.

El Palacio del Elíseo aguardaba desde hacía tiempo una gran acción de estas características debido a la activa participación de Francia en las intervenciones militares en África y en Oriente Próximo contra los grupos yihadistas.

"Recordad, recordad el 14 de noviembre en París. Nunca olvidarán este día, igual que los estadounidenses el 11 de septiembre", reza uno de los mensajes que circulan por los foros yihadistas vinculados a Estado Islámico.

"Estamos en guerra y habrá réplicas"

El primer ministro francés, Manuel Valls, afirmó el sábado que el país debe estar preparado para "otras réplicas" terroristas tras los atentados.

En una entrevista en el informativo de máxima audiencia, el de la cadena de televisión TF1, el jefe del Gobierno reiteró que Francia "está en guerra" contra el terrorismo y que tiene previsto "golpear" a su "enemigo", que identificó con el grupo yihadista.

En la madrugada del miércoles, se desarrolló una operación policial con tiroteos en Saint-Denis, cerca del Estadio de Francia. La operación, que se saldó con dos personas muertas y siete detenidos, tenía como objetivo la captura del que se cree es el presunto cerebro de los atentados, Abdelhamid Abaaoud

Condena internacional

La cadena de atentados de París ha suscitado una ola de reacciones de en todo el mundo, en un año negro para Francia después de los ataques terroristas contra la revista satírica Charlie Hebdo, un supermercado judío y una fábrica.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha condenado estos "bárbaros y cobardes ataques terroristas" y el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, ha asegurado que los responsables de los mismos serán llevados ante los tribunales de justicia "cuanto antes".

"No es solo un ataque contra París ni contra Francia. Es un ataque contra toda la humanidad y contra los valores universales que compartimos", ha dicho el presidente estadounidense, Barack Obama, desde la Casa Blanca. Poco después, en una llamada telefónica al mandatario galo, Obama ha ofrecido "el firme e inquebrantable apoyo al pueblo de Francia", al que ha definido como "viejo aliado y amigo".

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha enfatizado que se trata de "un ultraje contra Francia y contra Europa en su conjunto". "Hoy, Francia está en la primera línea de la lucha contra el terrorismo, pero no está sola", ha dicho. "Esta es la lucha de todos los europeos" y de todas las personas "del mundo libre", ha enfatizado.

En la misma línea, el primer ministro de Reino Unido, David Cameron, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente español, Mariano Rajoy, se han declarado "conmocionados" y han ofrecido a su colega europeo toda la ayuda necesaria.