Mientras el cigarrillo electrónico continúa su batalla por captar clientes entre fumadores que quieren abandonar el hábito, en países como Japón o Estados Unidos ya ha aparecido una tercera alternativa que pretende ganar terreno en este mercado: el cigarrillo sin combustión.

Mezcla la electrónica de los ecigs (o vapeadores) con las propiedades de quemar tabaco de los cigarrillos tradicionales. A diferencia de los cigarrillos electrónicos, el dispositivo sin combustión (Heat-not-burn device, HNB, por sus siglas en inglés) funciona al calentar el tabaco a unos 260 ºC, produciendo un aerosol que se puede inhalar, según informan desde HealthDay.

Un estudio reciente, realizado por la Wharton School de la universidad de Pennsylvania, señala que en países como Japón, donde ya se encuentra a la venta, se ha hecho popular rápidamente como una opción sin humo para los usuarios de cigarrillos electrónicos que anhelan el viejo sabor y la sensación de quemazón en la garganta de los cigarrillos tradicionales. A finales de 2016, en EE UU se envió una solicitud de aprobación a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para que salga próximamente a la venta.

Para hacerse una idea de la posible popularidad de estos dispositivos de calentamiento sin combustión en el mercado estadounidense, los investigadores observaron los patrones de búsqueda en Google en Japón para examinar el interés cambiante sobre este mecanismo. El equipo encontró que las búsquedas en Google sobre el calentamiento sin combustión en Japón aumentaron en más de un 1.400% en 2015, cuando los dispositivos fueron vendidos por primera vez en ese país, y en casi un 3.000% entre 2015 y 2017. Ahora hay hasta 7,5 millones de búsquedas al mes en Japón.

Esa tendencia refleja un interés incluso mayor que el observado cuando los cigarrillos electrónicos se introdujeron por primera vez en el mercado japonés, señalaron los investigadores.