Son pequeños detalles, un cambio de sede social por aquí, un enfado en las redes sociales por allá, un destino vacacional que empieza a tacharse de la lista por un golpe emocional que sale del estómago. Los traslados de domicilios empresariales fuera de Cataluña son relativamente recientes. Pero el enfado de los ciudadanos que residen en otras regiones españolas ha madurado con el tiempo y el INE ha plasmado hoy su enojo en las cifras oficiales.

El Informe de Coyuntura Hotelera en septiembre publicado este lunes por Estadística se puede abordar desde dos ángulos. Uno, la foto fija que sigue siendo benigna para Cataluña: el mes pasado repitió como la región que más personas alojó en sus establecimientos hoteleros —2.051.933 viajeros, un 18,8% del total de España— y muestra un crecimiento sobre el mismo mes de 2016 que supera en una décima (4,3%) el auge nacional.

Hasta aquí las buenas noticias para Cataluña. El segundo enfoque es menos positivo y tiene que ver con los visitantes de otras regiones españolas. No solo han crecido menos sus estancias hoteleras en septiembre (706.905 viajeros, un 1,2% más) que en el total del país (4.745.234, un 1,6% más), sino que desde el noveno mes de 2011 —el último antes de la Diada de 2012 que abrió la espita soberanista— se han perdido en ese período 10.768  estancias hoteleras de ciudadanos extremeños, riojanos, murcianos o de cualquier otra autonomía no catalana.

"Esta pérdida es una consecuencia del proceso independentista", explica a 20minutos Manuel Figuerola, consultor internacional de la OMT y director del Doctorado en Turismo de la Universidad Nebrija. "La reacción social y cultural es así. Ahora no voy. Ahora no quiero. Cada uno muestra su enfado de una forma y algunos ciudadanos opinan que este proceso está mal hecho". Una impresión que se refleja a diario en las redes sociales.

Figuerola, experto con una dilatada trayectoria en estructura del mercado turístico, identifica que otros factores exógenos pueden justificar en parte esta pérdida de 10.768 viajeros de otras comunidades hacia Cataluña, como son la expansión del turismo nacional a otros países, el mayor uso de alojamientos alternativos —como los pisos de alquiler y los apartamentos turísticos— y la ampliación de la oferta turística en otras autonomías.

Eso influiría en la pérdida de estancias de residentes no catalanes, pero son factores (viajar a otros países o a otro tipo de alojamientos) que también llegan a los catalanes. Así que no deberían tener un efecto en el peso porcentual. Y sin embargo se produce. El porcentaje de las estancias hoteleras en Cataluña de residentes en otras comunidades ha sido en septiembre del 38,7%, siete puntos menos que en ese mismo mes de 2011. Un peso traspasado a los catalanes, que suman 96.303 estancias hoteleras más que entonces: un alza del 22,2%.

El análisis por provincias refleja una pérdida de viajeros desde otras regiones a provincias con mucho turismo playero como Tarragona (-10.970 visitantes hoteleros menos) o Girona  (-2.640), y una adición ligera e incapaz de compensar la pérdida en las otras dos provincias, en Barcelona (+454) y Lleida (+2.389).

De hecho, solo en esta última provincia —que además es la que recibe menos viajeros— han ganado cuota de estancias los residentes españoles no catalanes. En el resto, se han reducido. Y sobre todo en Tarragona, donde se desploma 18 puntos, del 50,9% al 32,4%.

"El turismo es muy sensible, el viajero busca situaciones de certidumbre y estabilidad. El plano de ofertas es múltiple, así que ¿por qué van a ir a Barcelona si tienen a mano también la costa alicantina o la gallega?", se pregunta Figuerola, que apunta que estos viajeros que han tachado a Cataluña como destino "sólo volverán cuando vuelvan la paz y el equiblibrio a la región".

El viaje por negocios, también afectado

Turismo e independencia son una ecuacion negativa en muchas aristasLa resaca de la deriva secesionista en Cataluña se observa en la disminución de estancias hoteleras de ciudadanos de otras comunidades. Pero no son solo decisiones de ocio. También son de negocio.

"Turismo e independencia son una ecuación negativa en muchas aristas", afirma Figuerola. "El turismo nacional a Cataluña sufrirá una elevada pérdida en los próximos tres meses, de octubre a diciembre, por el poco deseo de visitar la región. Será una pérdida de cuota importante. Pero también los viajes empresariales se van a ver afectados porque se reducirán las visitas por asambleas de accionistas o consejos de dirección".

Caixabank celebra este mismo lunes en Valencia su Consejo de Administración, después de haber trasladado allí su sede social el pasado 9 de octubre. Los miembros del consejo de la entidad no pasarán ya la noche en Barcelona tras la reunión. Lo harán en la ciudad del Turia. Igual sucederá con el Sabadell, que celebra este jueves su reunión en Alicante. El éxodo alcanza ya a más de 1.300 compañías.

Las cifras en septiembre del informe de Coyuntura Hotelera

  • Destinos de residentes. Andalucía, Cataluña, Comunitat Valenciana y Madrid, por este orden, fueron los destinos principales de los viajeros residentes.
  • Destinos de extranjeros. El principal destino elegido por los viajeros no residentes es Baleares, con un 32,3% del total de pernoctaciones.
  • Pernoctaciones. Las pernoctaciones en establecimientos hoteleros aumentan un 2,2% en septiembre respecto al mismo mes de 2016, hasta los 38 millones.
  • Precios. Los hoteles facturan 89,8 euros de media por habitación ocupada, un 6,7% más que el año pasado.
  • Duración de la estancia. La estancia media baja un 1,8% respecto a septiembre de 2016, situándose en 3,5 pernoctaciones por viajero.