No ha sido un buen octubre para el mercado laboral, al menos si lo comparamos con el empuje del año anterior. Hasta 56.844 parados más se agolparon en las oficinas de Empleo, unas doce mil más de las que se añadieron en el mismo mes del año anterior. Y lo mismo sucede con la afiliación a la Seguridad Social: se incrementan los cotizantes, 94.368 más, pero es una cifra inferior a los más de cien mil que se añadieron en octubre de 2016.

Que suba el paro y la afiliación a la vez no es nada extraño. En realidad, es un comportamiento típico de la economía española en octubre. Tras el verano se pierde mucho empleo turístico, algunas personas se apuntan por primera vez a las oficinas de empleo y otras se queda sin trabajo por el fin de algunas cosechas como la vendimia. Pero también crece la afiliación por el empujón de contrataciones de profesores.

Las cifras que ofrece este viernes el ministerio dirigido por Fátima Báñez refleja perfectamente esta dualidad. La culpa del incremento del número de desempleados en España —hasta los 3.467.026— se reparte entre los servicios (+50.985),  la agricultura (+9.194) y la industria (+2.028). Solo la construcción logró adelgazar sus desempleados en las ventanillas oficiales (-5.190).

Los nuevos inscritos en el antiguo Inem por el fin del verano o porque buscan su primer empleo también se hacen hueco en las estadísticas oficiales. El desempleo de los menores de 25 años se ha incrementado en 9.066 personas en octubre; todo un 3,14% de subida que supera al porcentaje de subida del paro entre los mayores de 25 (1,53%).

La contratación de profesores empuja a la afiliación

En cuanto a la afiliación —que llega a 18.430.529 cotizantes— tuvo un gran motor en el sector educativo. Las contrataciones por el inicio de las clases sumaron 137.152 personas a la Seguridad Social, catorce mil más que en octubre de 2016. Por ahí, el dato es bueno. Y también aumenta el empleo en el sector público en 26.711 ocupados, doce mil más que el año anterior gracias la apertura de nuevas convocatorias de empleo público.

Pero también es verdad que la hostelería resta 60.030 cotizantes... y que el año pasado los bares y restaurantes habían despedido tras el estío  55.856. Cinco mil menos. Y que las actividades sanitarias y de servicios sociales —muy vinculadas a los cuidados de ancianos en verano y a la sanidad en lugares vacacionales— también restaron en octubre 33.888 afiliados al Régimen General de la Seguridad Social. Mil más que en octubre de 2016.

"Se muestra así la debilidad de la recuperación del empleo de este Gobierno, basada en actividades estacionales y temporales muy ligadas al trimestre del verano", lamenta Mari Carmen Barrera, secretaria de Políticas de Empleo del sindicato UGT.

Solo el 5,4% de los contratos son fijos y a tiempo completo

¿Qué tipo de contratos se firman? Ahí viene la divergencia de visiones. Empleo presume de que en octubre se firmaron 202.542 acuerdos fijos, el 21,7% más que en octubre de 2016. "El mejor dato mensual desde el inicio de la recuperación", dice el ministerio, que destaca estar ante el mejor octubre para la contratación fija desde 2007, que acumula 45 meses de alzas interanuales y que crece tres veces más que la temporal (+7,6%).

No es menos cierto que esos fijos suponen apenas el 9,97% del total de registros que llegan a las oficinas de empleo. Y eso que fueron más de dos millones: en concreto, 2.032.184. El resto son contratos temporales. "El empleo que se crea es muy precario, solo un 5,4% de los contratos del mes pasado fueron indefinidos y de jornada completa", expone Barrera.

Bañez: "Es preciso cerrar la recuperación integradora que certifican los buenos datos de empleo"La ministra Báñez ha admitido este viernes que "es preciso cerrar la recuperación integradora que certifican los buenos datos de empleo" y explica que se está trabajando un marco laboral que desincentive la temporalidad. Entre estas medidas están la reducción a tres de los tipos de contrato y los bonus-malus en las cotizaciones para las empresas que abusen de la contratación temporal.

La siguiente sombra es la cobertura que ofrece el Estado a las personas que no tienen trabajo. Las ayudas del Estado solo llegaron en septiembre al 54,2% de los parados, pero el resto de desempleados—y hablamos de más de 1,7 millones— sobreviven sin un empleo y sin una prestación publica. El porcentaje ha subido seis décimas respecto al mes anterior, pero sigue lejos del 80% de cobertura que llegó a ofrecerse en 2010.

Solo baja el paro en dos comunidades

Solo País Vasco y Comunidad Valenciana redujeron sus desempleados en octubre en un porcentaje del -1,51% y -0,47% respectivamente. Pero el resto de autonomías vio crecer su cola del paro.

Y especialmente dos: Baleares, que tras el fin del verano aumentó un 21,17% su cifra de parados; y la otra, La Rioja (+7,09%) por el fin de la vendimia. Dos porcentajes superiores a los del año pasado. Detrás quedan las subidas en Cantabria (+3,83%) y Cataluña (+3,57%).