Lilias Adie era una mujer de Torryburn, Escocia, que en 1704 fue detenida y condenada a morir en la hoguera por brujería. Bajo tortura, admitió haber mantenido relaciones sexuales con el diablo en un pajar. Por suerte o por desgracia, no fue ejecutada, porque murió antes en la cárcel (puede que se suicidara). Su cuerpo fue enterrado y ahora, sabemos cómo era su rostro.

El Centro para la Anatomía y la Identificación Humana de la Universidad de Dundee, en Escocia, recibió el cuerpo de Lilias Adie y con tecnología moderna, han generado el que podía ser su rostro. Los expertos que han llevado a cabo la reconstrucción creen que es un caso único, porque no hay restos conservados de personas acusadas de brujería debido precisamente a que eran quemadas y sus restos reducidos a cenizas. Se sabe que Lilias Adie fue enterrada bajo una gran losa de piedra, un intento de que la bruja no retornara de la muerte para atormentar a sus vecinos.

El artista forense Christopher Rynn, quién 'reconstruyó' el rostro de la bruja, explica el motivo de por qué su gesto es de tranquilidad y sosiego: "No hay nada en la historia de Lilias que sugiera que fuera otra cosa más que la víctima de horribles circunstancias, así que no vi ninguna necesidad de ajustar su expresión para convertirla en algo inquietante o amenazador y acabó teniendo una cara agradable, casi de manera natural".