La ralentización económica en Cataluña por el proceso independentista añade cada día una muesca más en las cuentas oficiales. Un día es el freno de la afluencia turística. Otro, el freno inmobiliario. Y este miércoles ha sido el turno para la estadística de creación de empresas.

La región catalana albergó en septiembre el nacimiento de 1.015 compañías. Nunca en los últimos cinco años, en cualquier mes medido, había registrado Cataluña una cifra tan baja, según la Estadística de Sociedades Mercantiles actualizada hoy por el INE.

En septiembre, en concreto, Cataluña fue la segunda autonomía que más reduce el nacimiento de sociedades (-26,6%) respecto al mismo mes del año anterior. Solo le supera La Rioja (-62.5%) aunque su cifra de empresas resulta tan baja (12) que es estadísticamente despreciable.

"La fuga de empresas es el mejor ejemplo de todo esto", explica a 20minutos Raúl Mínguez, director del Servicios de Estudios de la Cámara de Comercio de España, sobre el trasvase de sedes a otras regiones que hasta el lunes han replicado ya 2.276 compañías. "Las empresas buscan estabilidad y los emprendedores están ante una situación de incertidumbre: como no saben qué sucederá, postergan el inicio de proyectos en esta región".

Madrid presenta un rostro totalmente distinto. Es la segunda comunidad que más crece (1.563 empresas fundadas, un 10,5% más que en septiembre de 2016) y acumula un alza del 1,9% este año frente a la caída del 13,9% en Cataluña. Se podría pensar en que los inversores optan por esta región, el otro gran polo económico del país. Pero la tributación más ligera juega también un papel fundamental.

"Su baja presión fiscal es sin duda uno de los mayores atractivos de Madrid", apunta Francisco Aranda, portavoz de la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM); "y las cifras que ayer publicó el INE demuestran que tributar menos no significa recaudar poco, sino que la menor fiscalidad genera una mayor actividad fiscal, más recaudación y una ventaja competitiva".

España sufre un "efecto desbordamiento"

En el global de España la situación tampoco es muy boyante. Las 6.154 empresas que nacieron en septiembre en todo el país son un 9,2% menos que en el mismo período del año pasado. Se enlazan ya seis meses consecutivos de retrocesos interanuales. Y los expertos consultados advierten que se explica por el "efecto desbordamiento" que la incertidumbre en Cataluña expande en todas las regiones.

La situación nos afecta a todos, en un desafío de estas dimensiones no hay ganadores, únicamente perdedores"Evidentemente la situación nos afecta a todos, en un desafío de estas dimensiones no hay ganadores, únicamente perdedores", admitió este miércoles el ministro de Economía, Luis de Guindos, en la décima edición del Santander International Banking, celebrada en Madrid.

"Es que una parte acaba impactando en el todo", lamenta Aranda. Una impresión que comparten desde la Cámara de Comercio. "La economía está muy interconectada, las empresas catalanas demandan muchos inputs del resto de regiones", matiza Mínguez.

Ambos expertos, en todo caso, se muestran optimistas tras la aplicación del artículo 155 por el Gobierno y la convocatoria electoral del 21-D. "Se está retornado a una situación de mayor certidumbre, así que esperamos que el impacto sea limitado, que se solucione la situación en 2018 y que todo esto no acabe teniendo una incidencia importante en el conjunto de la economía española", considera el portavoz de la Cámara de Comercio.

Aranda también ve espacio para el optimismo. "La inversión para fundar las nuevas empresas ha crecido [el capital suscrito en septiembre supera los 403 millones, un aumento del 40,2%] y eso nos hace pensar que los proyectos que surgen ahora poseen una mayor solidez financiera para aguantar más tiempo".