El nombre de Jaume Balagueró está fuertemente ligado al terror cinematográfico patrio. Director de filmes como Los sin nombre, Frágiles y Mientras duermes,  es especialmente conocido por ser el creador, junto a su compañero y amigo Paco Plaza, de la saga de zombis [REC]. Ahora, el cineasta catalán regresa a las salas con Musa (10 de noviembre), un largometraje que combina sus dos géneros favoritos, el thriller y el suspense sobrenatural.

La trama, adaptación de la novela de Carlos Somoza La dama numero 13, gira en torno a Samuel, un profesor de literatura que, tras la muerte de su novia, sufre una recurrente pesadilla en la que una mujer es brutalmente asesinada a través de un extraño ritual. Balagueró ha hablado con 20minutos sobre esta película y sobre otros proyectos pasados y futuros.

Las jornadas de promoción son maratonianas, ¿no se le hacen pesadas?
Hay muchas cosas pesadas pero, cuando estás ilusionado con algo, de pronto no te das cuenta de que lo es.

O sea que está muy emocionado con esta película.
Sí, claro. Cuando haces una película es un año de trabajo, sin contar ya todo lo que es anterior, un año de trabajo desde el rodaje hasta ahora y, por tanto, quieras o no, el momento en el que eso se va a lanzar para que todo el mundo lo pueda ver es un momento de gran expectación y de gran nervio, pero también de gran ilusión.

Me encantaría creer, me encantaría ver un fantasma¿Cómo surgió la idea de adaptar este relato?
Pues leyéndolo, leyendo el libro y de pronto dándome cuenta de que había algo maravilloso en esa historia. La novela era muy compleja, pero valía la pena el reto de intentar sintetizar los elementos que más nos interesaban para contar esta historia.

No es exactamente terror, ¿cómo definiría Musa?
Yo la defino como un thriller, un thriller sobrenatural muy atipico en el que todas las labores de investigación que normalmente las hacen los policías o los detectives en este caso las hace un profesor de literatura, que tiene que ir descubriendo y aclarando qué sucede y cuál es su papel en esa historia. El papel de él y el papel de otros personajes. Esconde aparte otras cosas que el espectador va descubriendo: un drama, una tragedia, romance, amor...

Parece tener un especial gusto por lo sobrenatural.
Es un mundillo que me interesa mucho. A nivel estético me fascina, me encanta que me cuenten historias o ver películas o leer novelas sobre estas cosas, pero no las creo. Es curioso porque soy muy racional en ese sentido. Yo no tengo ninguna conexión con el mundo de lo sobrenatural, no creo en nada de esas cosas. Me encantaría creer, me encantaría de pronto un día encontrarme una situación extraña y decir, hostia, he visto un fantasma, realmente, sin ninguna duda de ello, pero es que no me ha sucedido.

¿Puede citar algún referente claro en la película?
Referentes tienes tantos... Es decir, todo lo que ves, todo lo que oyes, todo lo que lees, todo lo que te cuentan acaba siendo un referente en tu vida. Está en tu cabeza, forma parte de ti, así que es difícil discernir qué es lo que te ha influenciado o no en una historia en concreto. Son miles de cosas.

Habla de musas e inspiración, ¿qué le inspira a usted?
Me inspira un poco todo eso, la vida. Vivir es lo que te inspira. Yo creo que alguien que viviese en una burbuja, aislado completamente del mundo, no podría contar nada. Bueno sí, podría contar el interior de una burbuja, pero más allá de eso, nada. Vivir es lo que te da todas las herramientas para tener una mirada y poder y querer contar cosas a los demás.

Todo lo que ves, todo lo que oyes, todo lo que lees, todo lo que te cuentan acaba siendo un referente en tu vida

¿Tiene algún ritual a la hora de trabajar?
Me suele gustar apartarme, irme. Es difícil a veces, no puedes irte de pronto cuando tienes unas responsabilidades familiares. Pero sí intento escaparme por ejemplo un fin de semana y me quedo aislado y pienso y trabajo. Sí me gusta mucho trabajar en soledad, pensar en soledad.

En Musa aparece una niña que pone los pelos de punta, ¿por qué son tan espeluznantes los niños en las películas?
Los niños tienen esa inocencia pura y también una crueldad pura, todavía por contaminar. Es decir, la crueldad de un niño está desprovista de cualquier tipo de cultura que la pueda modificar, y la inocencia igual. Esos dos polos, la inocencia pura y la crueldad pura, chocan y hacen que los niños puedan ser muy inquietantes.

Uno de los pilares del filme es la escritura, la poesía, ¿eso le ha permitido dar rienda suelta a su gusto por la literatura?
Yo soy muy amante de las letras, siempre lo he sido. Esa es una de las cosas que más me gustó de la novela. Me gusta mucho la lengua y el lenguaje, y he estudiado mucho lo que supone, lo que es la semántica, la semiótica... Me fascina, y me gusta mucho todo lo que es escribir y contar. Y esta historia habla de eso, no solo de obras, no solo de poesía sino también de la palabra y de su poder, de lo que supone la conjunción de unos sonidos para crear algo con poder, por el poder de cambiar las cosas.

¿La lengua determina cómo vemos el mundo?
Sin duda, yo creo que las palabras son una fuente de poder absoluto. El mundo muchas veces ha cambiado por el poder de una palabra. Una palabra tiene el poder de conmover, el poder de irritar... y eso muchas veces se traduce en que tiene el poder de destruir cosas o de crearlas.

Si piensa así, seguro que le gustó La llegada.
Sí. Me volvió loco. Es una de las películas que más me ha emocionado y conmovido en los últimos años.

¿Se ve trabajando en algo alejado del terror y lo sobrenatural?
No me queda más remedio porque estoy ya trabajando en una peli que no va a tener nada que ver con eso. Es un thriller que sucede en Madrid y ya te digo que no tiene nada de fantástico. Tiene que ver con robos, con bancos y tal.

Hace 15 años hizo OT: La película. Ahora que ha resurgido el fenómeno, ¿se ve haciendo una segunda película de Operación Triunfo?
Realmente no. No porque no quisiera, ¿eh? Si hay que ser objetivo, la película que hicimos no era sobre Operación Triunfo sino que era sobre una gira, sobre la gira que esos chicos hicieron por toda España. Era casi una road movie. Eso sí que nos interesaba. Además era un momento en el que ese programa había convulsionado un poco toda la sociedad española y había algo interesante y documentable en eso. Habría que ver si realmente ellos van a hacer una gira ahora y vuelve a ser igual de convulso todo, en el buen sentido, como lo fue entonces. Si es así, pues a lo mejor molaría.

Usted y su amigo Paco Plaza (y Carlos Lozano) parece que son los únicos que se han quedado fuera del reencuentro de OT.
Si, la verdad es que Paco y yo lo hablamos el otro día. En el propio programa nunca se pronunciaron ni hablaron mucho de la peli, se quedó como una cosa ahí un poco de lado, cuando estaba muy bien, es muy bonita. A mí me gusta mucho.

'[REC]' fue un "no hay cojones". Y sí, los hubo, y al final salió todo muy bien

¿No echa de menos a Paco Plaza desde el punto de vista profesional?
Lo hablamos siempre. A ver si volvemos, porque la amistad es muy férrea y nos lo pasamos muy bien juntos, nos reímos mucho. La verdad es que nos lo pasamos muy bien. [REC] fue una experiencia maravillosa para los dos.

¿Qué les gustaría hacer?
Lo que surja. Nosotros somos muy kamikazes. Me encanta eso. De momento todavía no nos hemos enfrentado a ver qué podríamos hacer, pero nos gusta mucho fantasear, siempre nos estamos contando ideas. [REC] surgió así: "¿te imaginas una peli que tal y cual?, ¿y si además tal? Hostia, va, hagámosla, hagámosla". Fue un poco eso. No hay cojones. Y sí, los hubo, y al final salió todo muy bien.

En EE UU se hizo un remake de [REC], ¿qué le parece esa forma de proceder cada vez más habitual en Hollywood?
No me parecen ni bien ni mal, pero tiene una lógica. Cuando hay una película que es susceptible de ser un éxito en Estados Unidos pero no va a poder serlo porque está hablada en otro idioma –en EE UU las películas no se doblan– es una buena solución.

¿Qué quiere decir?
Por ejemplo, una película de terror en otro idioma significa que solo se puede estrenar en unas salas en versión subtitulada que son muy pocas y que tienen un público muy específico que no es el público de adolescentes que van a ver películas de terror, con lo cual es como inestrenable. Entonces, la única forma es decir, oye, aquí hay una historia potencialmente exitosa para nosotros, así que la rehacemos en inglés.

Musa no va a tener ese inconveniente.
Musa es exportable porque es en inglés. Claro, en ese sentido, no hay ningún problema.

Cataluña no me da terror, lo de Cataluña me preocupa y me desoncierta

¿Qué expectativas tiene con la película?, ¿cree que gustará?
Bueno, yo espero que sí. A ver, nunca llueve a gusto de todo el mundo, eso es evidente, pero yo espero que haya gente que la disfrute mucho. Bueno, ya la hay. De hecho, cuando me encuentro a gente que la ha visto y me dice que le ha encantado pues yo soy muy feliz.

Si quiere seguir por la senda del miedo, tal vez debería hacer un documental sobre la actualidad en España, ¿no cree?
Sí, bueno, más que de terror la veo un poco convulsa, un poco thriller. Bueno, sí, Gürtel es más terror, pero Cataluña no me da terror, lo de Cataluña me preocupa y me desoncierta. Lo de Gürtel sí es terror.

¿Ha tenido la tentación de hacer una serie de televisión, ahora que están en tan buen momento?
Yo creo que se le ha pasado por la cabeza a mucha gente porque yo creo que ahora hay montones de series de calidad, buenísimas, con muy buenos actores y hechas en España. Y cada vez hay más. Creo que las series en España están evolucionando, aunque veo pocas. Y sí, claro que coqueteo con la idea de una serie. De hecho ya estoy en contacto con una de las plataformas para ponernos en marcha y hacer algo.

Dice que ve pocas series, ¿por qué?
Pues porque me gustan demasiadas cosas. Me gusta leer, me gusta escuchar música, me gustan las series, me gusta ver películas y tengo hijos y tienes que discriminar. Me cuesta encontrar el tiempo para hacer todo y tampoco quiero dejar todo para solo ver series. Yo incluso juego a videojuegos con lo cual necesito tiempo para todo.