El Gobierno cree que el coste del viaje de los casi 200 alcaldes independentistas que este martes se desplazaron a Bruselas para apoyar al expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont deberían afrontarlos personalmente y no cargarlos al presupuesto municipal.

Así lo piensa el ministro de Justicia, Rafael Catalá, que en los pasillos del Congreso ha dicho que los ediles deberían correr personalmente con los gastos de esa visita y no cada ayuntamiento.

Opina lo mismo el titular de Interior, Juan Ignacio Zoido, para quien "sería recomendable" que cada uno pagara lo suyo porque no iban a un acto oficial "en representación" de los municipios, ha defendido.

Muy escéptico se ha mostrado el vicesecretario de Política Social y Sectorial del PP, Javier Maroto, sobre quién ha abonado el viaje al afirmar que "no se traga nadie" que lo hayan pagado de su bolsillo.

Maroto ha dicho que "no se traga nadie" que hayan pagado el viaje de sus bolsillosO bien fue por cuenta del ayuntamiento o financiado por alguna asociación, ha señalado el dirigente popular, quien ha lamentado que los alcaldes secesionistas, en lugar de ocuparse de todos sus ciudadanos, "ayer hicieran huelga" en sus municipios.

En todo caso, cree que lo importante no es el viaje de estos alcaldes a la capital belga sino que se evidenció que Puigdemont "está más solo que la una" y ni siquiera pudo intervenir en el Parlamento Europeo.

Por eso, ha subrayado Maroto, para "rellenar las sillas" del acto en el que el expresidente catalán pidió respaldo a la UE, tuvieron que llamar a los alcaldes.

Este martes Puigdemont salió al paso de esta cuestión asegurando desconocer de dónde han sacado la financiación para el viaje, aunque supuso que lo habrían hecho de sus propias cuentas corrientes y de sus propios recursos, porque de la Generalitat "no pueden estar sacándolo".