El pleno del Senado ha rechazado, con los votos en contra del PP y la abstención del PSOE, la toma en consideración de una Proposición de Ley Orgánica de Unidos Podemos para terminar con las devoluciones en caliente de migrantes en la frontera.

Según la senadora María Isabel Mora, que ha presentado la propuesta en la Cámara, esta práctica "convierte en un espejismo el derecho de asilo", ya que los extranjeros no pueden acceder a las oficinas de solicitud de asilo en la frontera.

Las devoluciones en caliente se regularon hace dos años con una modificación de la Ley de Extranjería a través de la de Seguridad Ciudadana, conocida como ley mordaza. Una ley que ha sido "cuestionada por organismos nacionales e internacionales", ha explicado.

De hecho, hace pocos días el Tribunal Europeo de DD HH condenó a España por el caso particular de dos personas que no pudieron recurrir su entrega sumaria a Marruecos. Asimismo,  se han pronunciado en contra de esta práctica la ONU, el Consejo de Europa, varias entidades de la sociedad civil y ONG.

Unidos Podemos pretendía, por un lado, la derogación de la disposición adicional décima sobre el régimen especial de Ceuta y Melilla que se introdujo en 2015 "con nocturnidad y alevosía"; y por otro, modificar el mecanismo de devolución para que este se aplique también a las entradas irregulares.

PSOE: "Es un parche"

El PSOE ha asegurado que la proposición "llega tarde y es un parche frente a la que está en trámite en el Congreso", donde hay un proyecto de reforma de la Ley de Extranjería en fase de enmiendas impulsado por el Grupo Socialista, y "es una iniciativa que o peca de ignorancia o de oportunismo".

En la misma línea, el PNV ha planteado que quizá "hay que llevar la propuesta al Congreso, donde las mayorías son diferentes" para que pueda salir adelante. El PP tiene mayoría absoluta en el Senado, por lo que el rechazo a la toma en consideración de la propuesta ((31 síes, 142 noes, 56 abstenciones)) que luego debería iniciar el trámite en el Congreso, era más que previsible.

Por su parte, el popular Juan José Imbroda, alcalde de Melilla, ha negado que se lleven a cabo estas "devoluciones en caliente". "Otra cosa es rechazar al que quiere entrar ilegalmente. (...) Está usted equiparando al señor que salta con el que va a pedir asilo político", ha dicho.

En cuanto a la sentencia de Estrasburgo, ha afirmado que el Gobierno la va a recurrir, no sin ironizar sobre su contenido: "Dice que treparon la valla y que al treparla ya estaban bajo control de las autoridades españolas. O sea, que encima de la valla ya están dentro. Esto es un problema porque si el elemento físico que separa la soberanía española no sirve, pues lo quitamos y ponemos una cortina".

Todos los grupos de la oposición han censurado la práctica de las devoluciones en caliente y han resaltado la necesidad de acabar con su aplicación de forma urgente. La senadora de Coalición Canaria María del Mar del Pino Julios ha llamado a actuar antes de que lleguen otras sentencias del TEDH.