Meryl Streep concedió en 1979 una entrevista a la revista Time en la que acusó a Dustin Hoffman de abuso al manosearle un pecho la primera vez que se conocieron, algunos años antes, en el casting para una obra que Hoffman dirigía, según ha publicado ahora la revista Slate.

La entrevista ha salido a la luz tras las recientes acusaciones de Wendy Riss Gatsiounis y de la escritora Anna Graham Hunter. Esta última alegó que Hoffman la había acosado sexualmente en varias ocasiones durante un rodaje en 1985.

"Se acercó a mí y dijo: 'Soy Dustin —eructo— Hoffman', y puso su mano en mi pecho", declaró Meryl Streep a Time. "Menudo cerdo repulsivo, pensé", añadió la actriz, en la entrevista de 1979.

Sin embargo, el diario Los Angeles Times ha recogido una declaración de un representante de Streep a E! News on Monday, publicada el pasado lunes, en la que mantiene que lo sucedido años atrás entre Hoffman y Streep "no es una correcta representación de ese encuentro". El representante de Streep afirma que, en ese momento, "se produjo una ofensa y eso es algo por lo que Dustin se disculpó. Y Meryl lo aceptó".

Según Slate, la relación entre Streep y Hoffman no mejoró durante el rodaje de Kramer contra Kramer, estrenada ese mismo año de 1979. La película, dirigida por Robert Benton, obtuvo cinco premios Óscar, entre ellos, el de mejor actor para Hoffman y el de mejor actriz de reparto, el primero de su carrera, para Streep.

"La bandera del feminismo"

El artículo de Slate afirma que los actores chocaban con frecuencia y cita una anécdota documentada en una biografía no autorizada de la actriz de 2016, en la que su autor, Michael Shulman, asegura que Streep sugirió replantear una escena que Benton aprobó para arrojar luz sobre la motivación de su personaje. Sin embargo, según relata Slate, Hoffman increpó a Streep: "Meryl, ¿por qué no dejas de llevar la bandera por el feminismo y te dedicas a actuar?".

El medio estadounidense asegura que Hoffman, por su parte, declaró en una ocasión que pellizcó "muy cuidadosamente" el trasero de su compañera de reparto Katharine Ross en El graduado (1967), a lo que el actor añadió en una entrevista en 1992 que lo hizo "para ayudar" a ambos "a relajarse".

Según recoge Slate, Hoffman ya tenía fama de "mujeriego", tras la publicación, en 1982, de la biografía Dustin Hoffman: el antihéroe de Hollywood, que recoge varias anécdotas del actor con diferentes mujeres. "Me gusta coquetear", habría confesado el intérprete en una entrevista a la revista People en 1983. "Soy chauvinista y mujeriego. Es difícil que yo piense que una mujer es poco atractiva, salvo que esté enojada o muy concentrada en sí misma".

En declaraciones a The Hollywood Reporter tras las acusaciones de Anna Graham Hunter, Hoffman aseguró tener "el máximo respeto por las mujeres". "Me siento fatal por que algo que yo haya podido hacer haya podido poner [a Hunter] en una situación incómoda". "Lo siento, esto no refleja como soy", añadió.