El dueño del establecimiento quedó el 6 de noviembre con tres posibles compradores que le ofrecieron un pago alternativo, con fajos de billetes de 100 euros que tenían una franja negra en el lateral, que según ellos se iba con un producto químico.

El afectado sospechó del método que le proponían por lo que no lo aceptó y avisó a la policía, que inició una búsqueda hasta que localizó el coche de los sospechosos en la C-65 en Santa Cristina d'Aro (Girona), donde había 240 fotocopias de billetes de 100 euros y diversos líquidos.