Según ha informado este jueves en un comunicado la compañía eléctrica, los trabajos, que suponen una inversión global de 10,2 millones de euros, empezaron en diciembre de 2015 y se prevé que finalicen en 2018.

La actuación consiste en la construcción de una subestación 400/132 kV con un transformador de 315 MVA de potencia, de la cual saldrán, en una primera fase, cinco líneas eléctricas de alta tensión a 132 kV: una hacia Vilamalla, una a Juià, otra Olot-Serinyà y dos hacia a Figueres.