Un grupo de exploradores encontró el buque a vapor Itata, también conocido como el Titanic chileno, que hace 95 años se hundió en una gran tormenta frente a las costas de la región norteña de Coquimbo, con más de 400 personas a bordo.

"Podríamos asegurar que para Chile el hallazgo del Itata es el más importante en materia de patrimonio subacuático", señaló a la prensa el cineasta y biólogo marino de la Universidad Católica del Norte (UCN), Carlos Cortés.

Cortés, que fue una de las personas que encabezó la expedición, explicó que fueron años de investigación y búsqueda "por lo que es un gran logro haber concretado este trabajo".

"Lo que sigue es lanzar nuestro documental, terminar de tramitar los permisos de monumentos nacionales para hacer el levantamiento arqueológico y buscar la financiación para la realización de nuestra película de ficción", añadió Cortés.

Explicó que hace algunas semanas, el grupo de investigadores de la UCN y el Director de Ciencias de Oceana, Matthias Gorny, experto en el manejo del Remotely Operated Vehicle (ROV por sus siglas en inglés), habían localizado el punto de hundimiento, pero sin dar con los restos del barco.

Localizar la nave

Dar con el Itata era crucial y fue así que Oceana se sumó a los trabajos exploratorios. Se sabía que el vapor se encontraba entre Punta de Choros y Caleta Chungungo, una zona que la ONG de conservación marina conoce muy bien.

"En Oceana hemos realizado varias expediciones científicas frente a las costas de La Higuera debido a la importancia ambiental de este lugar", señaló Matthias Gorny, director de Ciencias de Oceana Chile.

El hallazgo del Itata, por otra parte, suma nuevos atractivos turísticos para la región de Coquimbo, reconocida mundialmente por su riqueza natural.

El barco se encuentra hundido frente a una de las zonas más visitadas en dicha región, a 458 kilómetros al norte de Santiao, en las cercanías de la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt, un lugar privilegiado para el avistamiento de cetáceos y aves marinas.

El naufragio del "Titanic chileno", es la mayor tragedia naval en la historia del país, una desdicha que enlutó a centenares de familias chilenas, especialmente de las ciudades-puerto de Valparaíso y Coquimbo, en el funesto 1922.

Ese año también es recordado por el terremoto de Vallenar de 8,5 grados de magnitud y el posterior tsunami que generó y que terminó barriendo con las costas de Coquimbo, dejando una estela de muerte y destrucción a su paso.