Un juez de Reus ha admitido a trámite la denuncia de la Policía contra el alcalde y concejales de PDeCAT, ERC, la CUP y Ara Reus, que criticaron en un manifiesto la presencia de policías en hoteles de la localidad, a los que pidieron "hacer lo necesario" para que los agentes dejaran sus establecimientos.

Fuentes judiciales han señalado que el juzgado número 2 de Reus ha admitido a trámite la denuncia del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) con relación al manifiesto que estos partidos, que forman el equipo de gobierno de Reus, hicieron público el pasado 4 de octubre, en el que condenaron la actuación policial durante el referéndum ilegal del 1-O.

En total, la Policía Nacional ha denunciado a catorce personas, entre las que también figuran, además de los políticos, miembros de los bomberos y ciudadanos de a pie.

Además del alcalde, Carles Pellicer (PDeCAT), la denuncia se dirige contra la teniente de alcalde Montserrat Vidella (PDeCAT); el portavoz del grupo municipal de Ara Reus, Jordi Cervera; la de ERC, Noemí Llauradó, y la de la CUP, Marta Llorens, además de la concejala de la CUP Mariona Quadrada.

Los hechos investigados se remontan al 4 de octubre y se centran en el manifiesto hecho público por estas cuatro formaciones políticas en el que se pedía la retirada de la Policía Nacional de la ciudad y se sugería a los hoteleros que les negaran habitaciones.

Vecinos de Reus protestaron frente al hotel donde se alojaban los agentesUn contingente de antidisturbios de la Policía Nacional se alojaba en el céntrico hotel Gaudí de Reus desde mediados del pasado mes de septiembre y hasta mediados de octubre, cuando finalizó el contrato.

Vecinos de Reus protestaron aquellos días frente al hotel y estas concentraciones se hicieron diarias después del referéndum del 1-O, en protesta por las cargas policiales.

El pasado día 4, el equipo de gobierno hizo público un manifiesto en el que criticaban que "los que forman parte de las unidades empleadas en estas actuaciones convivan con nuestro vecindario", por lo que pidieron al Gobierno central que retirara a las fuerzas de seguridad de Cataluña.

También apelaban a los hoteles de la ciudad a que "hagan lo que resulte adecuado y necesario para que de manera inmediata" abandonen el municipio.