Se trata de una colección realizada en muchos casos por alumnos del gran pintor murciano Pedro Cano y asociados en la Agrupación de Acuarelistas de la Región de Murcia (ADARM).

En total, son 34 acuarelas que exhiben distintas estampas de nuestro municipio que en palabras del poeta Jorge Guillén "es el único lugar del mundo donde se puede respirar la luz". Son muchos los enclaves familiares en esta muestra: Cuartel de Artillería, Malecón, Trapería, Jardín de la Seda, entre otros, así como detalles de edificios conocidos de la ciudad como Maristas, la Catedral, Casa Cerdá o el Patio de Las Claras; lugares del callejero murciano que según el alcalde, José Ballesta, "muestran el buen hacer de pintores murcianos que a través de la técnica de la acuarela nos enseñan aquello que aman, porque aman lo que conocen de Murcia".

Para el artista Pedro Cano es una satisfacción ver el resultado de algunos de sus alumnos así como la popularización creciente de este tipo de trabajo. Según Cano, uno de los privilegios de la acuarela es que puedes instalarte en cualquier lugar, "sólo necesitas un poco de agua y un papel donde poder derramar los colores".

La Agrupación de Acuarelistas de la Región de Murcia (ADARM) existe desde hace un año y medio y entre sus objetivos figura "el fomento de la difusión y preservación del patrimonio natural, cultural y artístico de la Región, mediante la difusión y práctica de la acuarela".

El Museo de la Ciudad ha acogido los talleres y actividades de ADARM por eso es el lugar destinado para su primera exposición, un espacio donde la agrupación de acuarelistas dice sentirse como en casa. Añaden que el objetivo de la presente exposición era crear apuntes de la ciudad en el que se incluyen fachadas, detalles y vistas de la misma: "Murcia, ciudad bella, donde el arte, la arquitectura y el paisaje (en especial su huerta) fomentaron nuestra imaginación y renovaron nuestro espíritu".