En este otoño caliente, de altas temperaturas tanto atmosféricas como políticas, Ulises, el estudio de MyWord para 20minutos, trae bocanadas de aire fresco, invitándonos a afrontar el invierno con un poco más de optimismo. Los daños de la crisis se están poco a poco reparando: aún no estamos bien, pero sí mejor.

La percepción de la situación económica progresa interrumpidamente. Y, pese a que perduran la lacra del desempleo y las desigualdades, son cada vez más los ciudadanos que reconocen una mejoría en sus condiciones de vida, que insufla un cierto optimismo en la sociedad. En comparación con el año pasado, se percibe menos desánimo. España, en los años de crisis, llegó a encabezar el ranking de países en los que más había crecido la infelicidad. Que el clima emocional mejore es, sin duda, una buena noticia.


Mientras que la economía progresa sin cesar, la percepción de la política sigue estancada. De todo lo que nos define –la seguridad, el deporte de élite, el peso de las empresas españolas en la economía global, entre otros- la política, que debería ser más solución que problema, es lo que menos contribuye a que todos, como sociedad, estemos satisfechos.

Al menos hasta la crisis, la valoración de la política y de la economía siempre habían ido a la par, evolucionando juntas, como si fuesen de la mano. Que la política no se recupere es mala señal. Esperemos que su percepción mejore pronto y no llegue a enturbiar los nuevos soplos que trae la mejor marcha del país.

Belén Barreiro, Directora de MyWord y ex presidenta del CIS.