Hemos cambiado. Radicalmente. Nuestros hábitos de consumo actuales no tienen nada que ver con los que tenían nuestros padres a nuestra edad ni tan siquiera con los que teníamos nosotros hace apenas una década.


Una encuesta realizada por la empresa de envases Tetra Pak a más de 9.000 consumidores de nueve países europeos confirma que la conciencia medioambiental de los españoles en lo relativo a la alimentación (51%) está muy por encima de la media europea (36%). Lo llaman ‘el despertar verde’. Queremos hacer lo correcto para disfrutar de aire fresco, agua limpia y naturaleza viva. De hecho, el 72% de los consumidores españoles asegura haber dejado de comprar un producto si su envase no respeta el medio ambiente. Esta sensibilidad también se nota en el reciclaje. España ha reciclado un total de 1.351.903 toneladas de envases domésticos en 2016, lo que supone una tasa del 76%, con un incremento del 4% con respecto al año anterior, de acuerdo a los datos facilitados por Ecoembes.


También cada día apostamos más por llevar una vida saludable, comer mejor y hacer más ejercicio. Nos cuidamos. Lo de practicar el sillonball o surfear en el sofá se terminó. Según la citada encuesta de la envasadora, el 66% de los españoles está preocupado por la incidencia de lo que come en su salud, 12 puntos porcentuales por encima de la media europea. Tenemos muy claro eso de que somos lo que comemos, apostando cada vez más por alimentos poco procesados, ecológicos, bajos en grasa y azúcar, sin químicas. Lo más importante, aseguramos, es que los productos sean saludables (90%) y naturales, sin conservantes ni aditivos (78%), pero luego en realidad nos encantan las fritangas y toda clase de guarrindongadas inconfesables. Nadie es perfecto.


Otra tendencia es el regreso a las cocinas. Cocinar está de moda. España es junto a Italia uno de los países que más tiempo dedican a la cocina y uno de los pocos donde la gastronomía es un entretenimiento en alza. Pero también nuestro estilo de vida es cada día más urbano y más individual. Hay menos hogares con más de dos miembros, mientras aumentan los de uno o dos que compran alimentos en porciones más pequeñas, apuestan por comidas preparadas y, especialmente los jóvenes, cada vez lo hacen más al estilo americano, on the go, de camino al trabajo, al colegio, a casa.

Queremos productos cercanos, los preferimos de nuestro país, región o provincia


El consumo de productos locales es otra de las nuevas tendencias. Queremos productos cercanos, los preferimos de nuestro país, región o provincia, aunque en realidad hacemos justo lo contrario. Hace 50 años, el 70% de los productos consumidos se habían producido en un radio de unos 160 kilómetros. Hoy la comida viaja una media de 3.828 kilómetros antes de llegar a nuestros platos. Según Amigos de la Tierra, el transporte de los 25.486 millones de toneladas de alimentos que España importó en 2011 generó 4.212 millones de toneladas de CO2, así que ríete luego del calentamiento global. Pero eso sí, según un estudio realizado por la Comisión Europea, un 91% de los encuestados considera que el cambio climático es un problema serio.


También sorprende el llamado ‘envejecimiento activo’. El estilo de vida de las personas mayores de 65 años ha cambiado, se ha rejuvenecido. Cada vez son más, gastan más en alimentación y exigen que esta sea de mayor calidad, más sana. Son principalmente ellos quienes están haciendo cambiar a la remolona industria alimentaria. La marca ya no es una garantía suficiente. Ocho de cada diez españoles reconocen que prestan más atención hoy a la información de los envases de alimentos que hace cinco años.


Ya lo dijo Alfonso Guerra: "A España no la va a conocer ni la madre que la parió". Y así ha sido. Ha cambiado la sociedad y lógicamente han cambiado nuestras necesidades y exigencias. Para bien. "Sé el cambio que quieres ver en el mundo", nos pidió Gandhi. Y con todas las contradicciones que quieras, pero en ese empeño estamos.