La séptima etapa del Tour de Francia, con final en Lac de Payolle, acabó con una curiosa anécdota que por suerte, no pasó a mayores.

Instantes antes de que llegaran los favoritos, la pancarta hinchable que marca el último kilómetro se desplomó. Miembros de una de las motos de la organización tuvieron que parar y levantar uno de sus brazos para que los corredores pudieran pasar.

Poco antes, el ciclista Steven Cummings se había alzado con el triunfo de la etapa.