Hace muchos años que la selección danesa dejó de ser una potencia futbolística. Lejos queda aquel Mundial de México en el que fueron la gran sensación antes de caer goleada por España con aquel mítico póker de Butragueño y, sobre todo, la Eurocopa que ganaron en 1992 en uno de los triunfos más sorprendentes de la historia.

En el Mundial de 2010, la Dinamita Roja cayó en la primera fase, al igual que en la Euro de 2012, mientras que para los últimos torneos (Brasil 2014 y Francia 2016) no logró ni siquiera clasificarse pese la ampliación de participantes en ambos torneos.

El reto es claro, volver a ser un equipo importante, y en Rusia tiene una gran ocasión. Encuadrada en un grupo junto a Francia, Perú y Australia, pensar en lograr el billete para los octavos de final suena factible. Para ello se fichó al técnico noruego Age Hareid, que sustituyó al mítico Morten Olsen tras 15 años en el banquillo danés.

Un buen portero (Kasper Schmeichel, hijo del mítico Michael), una zaga liderada por el sevillista Simon Kjaer, el talento del spur Christian Eriksen, la velocidad de Poulsen (Leipzig) y de Pione Sisto (Celta) y los goles de Nicklas Bendtner (ex Arsenal, ahora en Noruega) son los argumentos de una selección aún en crecimiento.

La estrella: Christian Eriksen

Uno de los grandes talentos del fútbol mundial, un centrocampista total con visión de juego y gol. Es la gran referencia de Dinamarca, y sus tres goles en la repesca ante Irlanda le dieron el billete para Rusia. Los grandes equipos de Europa se pegarán este verano por tratar de hacerse con los servicios del jugador del Tottenham.