Fernando Alonso no podía ocultar su sonrisa al bajarse del Dallara DW12 que se usa en la IndyCar para los test. El piloto asturiano viajó directamente desde Monza hasta el Barber Motorsport Park de Alabama para ponerse al volante del monoplaza que Andretti Autosport puso a su disposición, en un intento de acercarle aún más a la IndyCar, algo que tarde o temprano se producirá.

No se han hecho públicos los datos oficiales del test, ya que el circuito se convirtió en un fortín para evitar filtraciones, aunque no fue un día de relax, ni mucho menos, para Alonso. La tormenta tropical Gordon estuvo a punto de obligar a cancelar la jornada, aunque todo se quedó en unas precipitaciones por la mañana antes de que el equipo Andretti se pusiera manos a la obra. Eso permitió a Alonso rodar con un coche de la Indy no sólo en un trazado con configuración de circuito y no de óvalo, como es el de Indianápolis, sino hacerlo además en mojado.

Una vez seca la pista, Alonso dejó muy buenas sensaciones en el equipo, que le emplazaron a volverse a ver en un futuro.El asturiano se subió a un monpoplaza sin ningún patrocinador, con la decoración base que usó este año Carlos Muñoz en las 500 Millas de Indianápolis o Alexander Rossi en Detroit. El piloto colombiano, de hecho, bromeó en twitter acerca de este detalle.

Alonso estuvo acompañado por los mecánicos e ingenieros que suelen acompañar a Ryan Hunter-Reay, uno de los 'top' de la categoría. Sin ser tiempos oficiales, el prestigioso periodista Marshall Pruett asegura que los tiempos de Alonso fueron muy parecidos a los que logró Josef Newgarden cuando marcó la pole de la carrera de este año, celebrada en abril.

Por las palabras de Alonso, se desprende una absoluta satisfacción por el test realizado. "Ha sido un día divertido. Me gusta probar coches nuevos, y probar un IndyCar en circuito es algo especial. He tenido la suerte de probarlo en mojado, en condiciones intermedias y en seco, así que, en general, he tenido una buena toma de contacto en todo tipo de circunstancias", se congratulaba el español en declaraciones a la web oficial del campeonato.

En cuanto al cambio de óvalo a circuito, Alonso admite que este último tipo de configuración le resulta más natural porque "es lo que he estado acostumbrado toda mi vida". "Pero la Indy 500 fue una experiencia alucinante, así que estoy al 50%", destacó.

De este test dependerá en buena medida la decisión que tome el piloto acerca de lo que va a hacer en 2019. Alonso dejará la Fórmula 1 cuando acabe la presente temporada, y McLaren está a la espera de ver si pueden encajar sus proyectos en el Gran Circo con un regreso a la IndyCar, campeonato donde hace años su fundador Bruce McLaren triunfó. Si decide disputar el campeonato completo, podrá compaginarlo con las pruebas del Mundial de Resistencia que le quedan de esta supertemporada del WEC, e incluso renovar, ya que no coinciden.