Luka Modric e Ivan Rakitic, dos de los mejores centrocampistas del Mundial de Rusia 2018, juegan en los dos equipos con mayor rivalidad del panorama futbolístico internacional, Real Madrid y Barcelona. Con Croacia, ambos visten la misma camiseta y juegan sabiendo que a su lado siempre encontrarán el apoyo del otro, dejando atrás esa competencia entre blancos y azulgranas.

De niños, la guerra no les impidió hacer su sueño realidad, jugar al fútbol. El centrocampista del Real Madrid escapó de la Guerra de la Independencia entre Bosnia, Serbia y Croacia, junto a sus padres y a su abuelo, quien poco después fue asesinado por nacionalistas serbios ante los ojos del pequeño Modric. Rakitic no sufrió el horror de la guerra en primera persona, aunque sus padres tuvieron que dejar Croacia para huir del conflicto y refugiarse en Suiza. Allí, Rakitic comenzó su andadura por el amor al balón al igual que Modric para dejar atrás un pasado tormentoso.

Los caminos de ambos jugadores, al igual que su niñez, han sido similares en lo que se refiere a equipos. Escalón a escalón han ido pasando por varios clubes hasta llegar a los dos mejores del mundo. Modric comenzó en el Dinamo de Zagreb para después ir a Inglaterra (Tottenham) donde llamó la atención del Real Madrid, que en 2012 se hizo con sus servicios por 30 millones de euros.

Rakitic pasó por el Basilea y el Schalke 04 para llegar a España. En Sevilla, con el conjunto andaluz, ganó la Europa League para después recalar en 2014 en el FC Barcelona por 18 millones de euros. En la primera temporada de Rakitic en el Camp Nou, el centrocampista ganó la ansiada Champions League. Un año antes, Modric hizo lo mismo pero con el máximo rival, el Real Madrid. Además, en los últimos tres años, Modric ha liderado al conjunto blanco para lograr lo que nadie había hecho antes, ganar tres Champions consecutivas.

Ambos son compañeros de equipo, pero también son amigos y saben reconocer el éxito del otro públicamente sin importar la camiseta. Rakitic solicitó el Balón de Oro para su compatriota y rival de equipo. Un jugador del Barcelona pidiendo que le den el trofeo como mejor jugador del mundo a uno del Madrid no se ve muy a menudo, pero los dos han logrado convertir lo imposible en algo normal. "Modric merece el Balón de Oro", aseguró Rakitic. El objetivo común es glorioso y por eso ninguno de los dos se sale del guión: Croacia ya ha hecho historia, pero levantar el trofeo sería algo legendario.