Inglaterra disputa este miércoles las terceras semifinales de un Mundial de su historia. Las jugó en 1966, en casa, en un Mundial que acabó conquistando, y lo hizo después en Italia 90, donde cayó con Alemania. 28 años después, numerosas generaciones de ingleses ven a su selección de nuevo, o por primera vez, en la élite mundial y encumbran al entrenador que lo ha hecho posible: Gareth Southgate.

Tal es la admiración que le profesan que hasta imitan su vestimenta: el característico chaleco del técnico, de la marca Marks & Spencer, se puede encontrar por 80 euros y es la gran sensación de Inglaterra.

La prenda, que el entrenador lleva en homenaje a su padre, muy dado a vestir con chaleco, se ha hecho símbolo del éxito de la selección de los 'Three Lions' y sus ventas han aumentado en un 35%.

Tanta es la popularidad de la prenda que la prensa ha declarado este miércoles de semifinales como "el día del chaleco". La pieza es ya leyenda y, quien la viste, un héroe.

Gareth Southgate llegó a la selección inglesa sub 21 en 2013, donde estuvo tres años antes de tomar las riendas de la absoluta. Este ex jugador de equipos como Aston Villa o Middlesbrough es el que está consiguiendo que 'el fútbol regrese a casa' (football is coming home, como dice la canción rescatada por la afición inglesa y que ya es número uno en el país').

Bajo su mando, Inglaterra vuelve a unas semifinales de un mundial 28 años después ante la emoción de todo un país. Una generación de futbolistas, con Kane a la cabeza, que han asistido mientras crecían a una caída tras otra de su selección.

Este miércoles, ante la Croacia de Rakitic y Modric, tienen una oportunidad única para hacer historia. Toda Inglaterra, ataviada con chaleco, les estará animando.