España ha cometido una serie de errores desde el punto de vista individual que pusieron muy cuesta arriba los partidos mundialistas. En el encuentro de octavos de final frente a Rusia y después de que los de Fernando Hierro lograsen ponerse por delante gracias a un tanto en propia puerta de Ignasevich, Gerard Piqué cometió un penalti por una mano clarísima, después de saltar con los brazos arriba tras un remate de Dzyuba. Al final, esa mano resultó determinante.

El combinado español ya había recibido más tantos en esta cita después de algunos fallos individuales. En el partido contra Portugal, De Gea erró claramente en un disparo de Cristiano Ronaldo bastante sencillo, después de que Nacho cometiera penalti sobre el astro portugués. Ante Irán también hubo fallos claros, aunque el más sonado fue después, contra Marruecos, cuando Sergio Ramos e Iniesta se hicieron un lío para conceder el 1-0 del equipo africano.