Tras faltar en los dos últimos torneos mundialistas, los saudíes vuelven a la máxima competició internacional doce años después. Una gran clasificación, en la que quedaron por detrás de Japón pero superaron a Australia y evitaron la repesca, les dio el billete para Rusia.

El gran protagonista fue el delantero Mohammad Al-Sahlawi, que metió 16 tantos en la fase de clasificación, nadie hizo más goles que él en la lucha por el billete mundialista, y se convirtió en el héroe de los hijos del desierto.

Arabia Saudí tiene una ocasión histórica de pasar la primera ronda del Mundial, algo que solo logró en su primera participación en 1994, pues le ha tocado uno de los grupos más asequibles. Superar a dos selecciones entre la anfitriona Rusia, Egipto y Uruguay no suena del todo descabellado.

Eso sí, la estrategia de las altas esferas saudíes no parece demasiado clara. El holandés Bert Van Marijk, que logró la clasificación para el Mundial, dejó de ser el entrenador por discrepancias con la federación. Tras ello se nombró a Edgardo Bauza, ex seleccionador argentino. Este no convenció en los cinco amistosos que dirigió, y a finales de 2017 le destituyeron para nombrar a otro argentino, Juan Antonio Pizzi, que venía de ganar la Copa América con Chile pero también de dejar a la Roja fuera de la cita de Rusia.

La estrella: Mohammad Al-Sahlawi

Dieciseis goles metió este delantero saudí de 31 años que juega en el Al Nassr para clasificar a su selección para el Mundial, los mismos que Robert Lewandowski, ambos máximos anotadores de la fase de clasificación. Su selección necesitará del mismo acierto para lograr pasar la primera fase.