Nada menos que 20 años han estado los Leones del Atlas sin disputar una cita mundialista, por lo que llegar a estar en Rusia ya es un premio en sí mismo. Para ello, tuvieron que dejar fuera a una de las grandes potencias del continente africano, Costa de Marfil, y a la Gabón de Aubameyang.

La clave de esta selección la encontramos en los despachos. Y es que la gran labor ha sido convencer a los futbolistas que jugaban en Europa y que tenían origen marroquí que se decantaran por defender la camiseta del equipo norteafricano. Así, acudirán a Rusia con un equipo con jugadores con experiencia en las mejores ligas del mundo.

Sin ir más lejos, cinco han disputado este año la Liga española: Amrabat (Leganés), Bono (Girona), Achraf (Real Madrid), En-Nesyri (Málaga) y Fayçal Fajr (Getafe), además del portero Munir en el Numancia de Segunda. El que no podrá estar finalmente es Munir (Alavés), por ese partido que jugó con España hace cuatro años.

No le ha tocado un grupo nada fácil a Marruecos. Competir con España, una de las favoritas al título, y con Portugal, actual campeón de Europa, son palabras mayores y alejan el sueño de pasar a los octavos de final. El reto es superar a Irán en el debut en el Mundial... y a partir de ahí soñar.

La estrella: Mehdi Benatia

El central de la Juventus, mundialmente ya conocido por su famoso penalti a Lucas Vázquez en la Champions, aporta la experiencia internacional al más alto nivel de la que adolecen el resto de sus compañeros. Un defensa duro, con personalidad y llamado a liderar el grupo desde la zaga.