La selección tunecina, habiendo quedado encuadrada en un grupo con Inglaterra y Bélgica, buscará dejar una buena sensación en Rusia, teniendo claro que sus posibilidades de pasar de ronda son escasas. Es cierto que tiene más nivel en términos cualitativos en comparación a Panamá, y a partir de ese enfrentamiento directo puede posteriormente soñar con dar la sorpresa frente a uno de los dos grandes favoritos para estar en los octavos de final de la competición.

La fase de clasificación del equipo entrenado por Nabil Maaloul fue realmente meritoria, ya que logró el billete a Rusia después de haber conseguido salir campeón en un grupo en el que competían con la República del Congo, Guinea y Libia, siendo los dos primeros equipos con potencial para haberla sacado de Rusia.

La pelea de Túnez llegará, eso sí, sin poder contar con una de sus grandes estrellas. Msakni, uno de sus futbolistas más talentosos, sufrió una rotura del ligamentos el pasado mes de abril, y sin él, Maaloul se quedará sin una de sus piezas más desequilibrantes. El orden y la capacidad para finalizar jugadas de Khazri serán sus grandes bazas.

La estrella: Khazri

Después de un paso muy decepcionante por la Premier League, su regreso al fútbol francés ha significado recuperar el nivel que exhibió en el pasado en el Girondins de Burdeos. Con su excelente rendimiento en el Rennes, es una de las grandes esperanzas de su país por su verticalidad y su disparo, y más tras la dolorosa baja de Msakni.