La última e imaginativa promoción de la división rusa de Domino's Pizza ha tenido tanto éxito y ha causado tal revuelo que la franquicia se ha visto obligada a adelantar su final casi dos meses.

Con tono cómico, probablemente subestimando lo que la gente está dispuesta a hacer por conseguir algo gratis, la compañía anunció el pasado 31 de agosto que regalarían cien pizzas al año durante cien años a todos aquellos rusos que se tatuasen el logo de Domino's y lo compartiesen en las redes sociales con el hashtag #доминоснавсегда.

Las condiciones de la promoción indicaban que debía ser un tatuaje permanente y estar en un lugar visible. Además, la compañía aseguraba que comprobarían personalmente que no se hayan hecho trampas.

Al poco de anunciarse, los medios y redes sociales rusos comenzaron a publicar infinidad de fotografías de tatuajes con el logo de Domino's, algunos realmente ingeniosos capaces de convertir el símbolo de una marca en algo artístico, divertido o incluso con mensaje.

El pasado 4 de septiembre, antes de morir de éxito, Domino's anunció el final prematuro de la promoción, que en principio iba a durar dos meses. La franquicia dijo que ya había 350 participantes e instó a cualquiera que tuviera una cita para hacerse un tatuaje a que la cancelase.

Según la página web Munchies, si esas 350 personas llegan a aprovechar el premio durante 50 años, Domino's tendrá que afrontar un gasto de 14 millones dólares en pizza gratis durante el próximo medio siglo, algo que no puede ser muy positivo para sus cuentas.