Cuando algo se vuelve viral, de alguna forma que la ciencia no tiene tiempo de descifrar, la salud pasa a un segundo plano. Así, con el último reto que invade las redes, el conocido como #InMyFeelingsChallenge, han ocurrido casos de vergüenza ajena o, por poco, merecedoras de una nominación al Premio Darwin —el galardón a la muerte más estúpida del año—.

Lo habrás visto: alguien se baja de un coche en marcha y se dedica a bailar la canción In my feelings, de Drake, mientras el auto sigue su rumbo a baja velocidad. El baile que en su momento  el comediante Shiggy compartió en su Instagram añadiendo el hashtag #DoTheShiggy (#HazElShiggy en español).

Lo cierto es que el peligroso reto no ha hecho sino ir a más, teniendo que advertir los servicios sociales de sus peligros. Pero como en ciertos temas pesa más el número de likes o estar a la moda que el sentido común, el también conocido como #KikiChallenge ha puesto en peligro a algunos de los que lo han intentado.

Sin embargo, ha habido quienes han tenido peor suerte, ya sea por heridas mayores o porque les robaran el bolso o se quedaran sin coche.