El suceso lo ha recogido laregión.es y amplía un poco más los diversos métodos de camuflaje que emplean los delincuentes al cometer sus fechorías.

La policía gallega sigue buscando al ladrón que asaltó el pasado miércoles de madrugada la estación de servicio de Alto do Couso, a su paso por el municipio de Maceda. El delincuente se llevó unos 4.000 euros y varios productos que había en la estantería del local.

Lo curioso del asunto es la vestimenta que empleó el ladrón, que cubría su cabeza con una caja de cartón con el anagrama de Pipas Facundo, según relata la misma web. Un pequeño agujero permitía al criminal ver por donde se movía y respirar.

Las peripecias del delicuente, que tuvo tiempo para ejecutar su acción, fueron captadas por la cámara de seguridad del establecimiento, pero de momento no ha habido suerte ni reconocimiento de su identidad.