Las vacaciones de Freda Jackson no fueron lo que había imaginado. Después de ahorrar durante meses, esta pensionista británica de 81 años con problemas de movilidad decidió pasar dos semanas en un hotel de Benidorm para cambiar el mal tiempo de su país por el calor del levante. Sin embargo, lo que en principio iban a ser quince días de paz y tranquilidad, se convirtió en un suplicio para ella, tal y como ha contado al medio británico Lancashire Telegraph. 

"El hotel estaba plagado de españoles de vacaciones que nos ponían de los nervios porque eran demasiado groseros", asegura la asistenta de la mujer a ese periódico. "Una noche, un chico español casi me tira volando y se fue sin siquiera disculparse", comenta por su parte la principal afectada. "El entretenimiento en el hotel estaba enfocado y centrado para los nativos. ¿Por qué los españoles no pueden ir a otro lugar para sus vacaciones?", espeta con indignación.

Por todo ello, Jackson reclama ahora a la compañía Thomas Cook —con la que viajó— que le devuelva el dinero o le pague otras vacaciones después de que su estancia en la ciudad alicantina quedara "arruinada".

"Nunca me he quejado de unas vacaciones, pero esto fue un desastre de principio a fin", ha señalado Jackson, quien también ha explicado que ella y su acompañante de 61 años desembolsaron 1.133 libras por el viaje (unos 1.270 euros), que pagaron de sus pensiones, lo que fue "un esfuerzo" para ellos. "Lloré al final", ha asegurado.

Además, Jackson ha denunciado que la compañía con la que prepararon el viaje "no les informó" de que las fechas se habían cambiado, un hecho del que fueron conscientes "seis días antes" de que comenzaran las vacaciones. Asimismo, se ha quejado de que la empresa las situó en un hotel que estaba en una montaña, cuando habían pedido "algo llano" porque ambas tienen "problemas de movilidad".

En este sentido, se ha pronunciado la compañía, que tilda de error informático el problema. "Debido a un error del sistema, la Sra. Jackson no fue informada del cambio en su vuelo hasta seis días antes de la partida. Sentimos mucho las molestias que esto ocasionó y estamos trabajando para asegurarnos de que no vuelva a suceder. Le hemos ofrecido a la Sra. Jackson y su acompañante de viaje un gesto de buena voluntad para tratar de arreglar las cosas, y esperamos que ella acepte".