El Real Decreto 618/1998, de 17 de abril, que regula la elaboración y comercialización de helados en España, los define como "preparaciones alimenticias que han sido llevadas al estado sólido, semisólido o pastoso por una congelación simultánea o posterior a la mezcla de las materias primas utilizadas y que han de mantener el grado de plasticidad y congelación suficiente hasta el momento de su venta al consumidor".

La definición nos deja fríos. La cuestión es que, en tarrina, cucurucho o en copa, sean cremosos, de sabor intenso y a ser posible naturales. Las heladerías artesanas saben de todo ello. Estas son sólo algunas de las que en España merecen ese calificativo.

Heladería De Sandra, Madrid
Este pequeño local lleva refrescando a sus clientes en el centro de Madrid desde hace más de 20 años. La heladería, pequeña, sorprende por sus 60 sabores. Los asiduos a visitar De Sandra destacan el de mascarpone, tal vez porque Sergio de Francesca ha sabido encontrar la receta perfecta con un queso italiano que marca la diferencia. únicos también, el de trufa italiana o el de queso con naranja.

DelaCrem, Barcelona
Aquí es “cremoso” el adjetivo que mejor define a los helados que prepara Massimo Pignata, que además son bajos en grasa, aptos para celíacos y los sorbetes no contienen ningún derivado de origen animal. No se usan colorantes ni ingredientes artificiales ni aromas sintéticos. El helado de pistacho no es verde fluorescente y las cerezas, otro indiscutible, se pelan a mano.

Heladería Nossi-bé, Bilbao
Con más de 100 años de historia, no es de extrañar que estos maestros heladeros hayan elaborado diferentes y originales recetas. Desde helados sin glúten o sin azúcar hasta propuestas gastronómicas del más alto nivel como helados de salmón, de setas naturales o de aceite de oliva, y siempre de manera artesanal.

Gelateria Freskitto, Málaga
José Antonio Romero ha recorrido toda Europa para formarse y aprender de maestros heladeros argentinos, italianos y alemanes. Ostenta orgulloso el segundo puesto en el Campeonato de España con su helado de crema catalana, uno de sus productos estrella, entre los que destacamos también uno muy querido por los malagueños: el de vino moscatel con pasas de Málaga, sin olvidarnos del de chocolate con Cuba o el de yogurt con fresas.

Helarte, Costa Teguise, Lanzarote
Llevan más de 10 años en la isla canaria y se han ganado el título de mejor heladería del archipiélago. Ayuda que uno se come el helado frente al mar y con unas vistas envidiables. Los más pequeños se sentirán tentados entre los helados con sabor a piruleta o palomitas de maíz. Y los más tradicionales encontrarán su preferido entre clásicos como menta con fideos de chocolate o trufa.

Fuente: Guía Repsol. Rutas, mapas, restaurantes … ¡Planifica con nosotros tu viaje!