El encierro ha sido muy largo, 5 minutos y 46 segundos, con escenas de pánico en algunos momentos en Mercaderes, Estafeta y la bajada al callejón.

Ha sido en la calle de Mercaderes donde la manada ha comenzado a romperse por completo y sólo dos toros han llegado con relativa normalidad a los chiqueros de la plaza de toros.

Los cuatro restantes astados se han quedado sueltos y han protagonizado un encierro complicadísimo, especialmente con el último Cebada Gago, que se ha dado la vuelta por completo en la calle Estafeta y que ha obligado a pastores y mozos a redoblar sus esfuerzos para conducirlo hasta la plaza.

Tras múltiples embestidas y escenas de peligro, los astados han podido ser introducidos en los chiqueros de la plaza.

(Habrá ampliación)