Tras Helsinki (2012) y Zúrich (2014), Beitia sumó Ámsterdam este jueves. La capital holandesa dio cuenta de un nuevo ejercicio de superioridad de la cántabra, la atleta que más en forma está a un mes de los Juegos y la apuesta segura del atletismo español pese a sus 37 años. "La vida me ha dado una segunda oportunidad", comentó recientemente.

La montañesa fue de menos a más en un concurso que terminó en solitario, como las más grandes. Saltó todas las alturas a la primera, salvo el 1,93, y afrontó los últimos intentos desde la tercera posición. Sin embargo, sus rivales no pudieron superar el 1.98, distancia que Beitia rebasó sin problemas.

De esta forma, Beitia consigue algo inédito hasta la fecha en el salto de altura: tres oros consecutivos en los Campeonatos de Europa. La plata fue compartida entre la lituana Airine Palsyte y a la búlgara Mirela Demireva, ambas con 1.96 y todos a la primera.

Beitia reconoció el momento de tensión con su nulo en el 1.93, pero explicó su asalto decidido a por su tercer oro europeo consecutivo en la cita de Ámsterdam este jueves, un nuevo metal para su palmarés que calificó de "increíble".

"Faltó un poquito de ajuste. Saltaba muy alto pero me caía encima. Había viento, pero luego me he soltado la melena y he dicho 'vamos a por todas'. Estoy muy feliz, tenía que jugar mi baza de saltar el 1.96 y el 1.98 y ha sido increíble", indicó.

La cántabra, que a sus 37 años sumó su 13ª medalla internacional a las puertas de su gran objetivo olímpico el próximo mes, tuvo que remontar para terminar en lo más alto del podio.

Tras ese nulo en el 1.93, Beitia pasó por encima del 1.96 y fue la única en superar el 1.98, oro por delante de las platas de la lituana Airine Palsyte y la búlgara Mirela Demireva.

"Estoy contenta, feliz, con una medalla más que es tanto de Ramón como mía. Me sabe otra vez a felicidad y a un esfuerzo muy grande para seguir luchando así, por seguir disfrutando como estoy disfrutando. Estoy muy feliz", finalizó.