Ambas centrales sindicales han llegado a este acuerdo tras terminar este viernes sin acuerdo la reunión mantenida entre trabajadores y la parte empresarial con un mediador en Mérida para abordar la situación de la industria.

En declaraciones a Europa Press, el secretario general de la Federación de Industria de CCOO Extremadura, Saturnino Lagar, ha criticado que la empresa quiera "imponer" la reforma laboral de la manera "más sangrienta y más cruel posible", al negar la negociación y "no pagando a los trabajadores", ha dicho.

"De esa forma de la que Fuentecapala va a abandonar Extremadura y va a seguir vendiendo desde Madrid los productos que ahora fabricarán en otros sitios, en Portugal o en otros sitios deslocalizados. Es lo que nos ha traído esa reforma laboral que tanto trabajo iba a generar", ha dicho irónicamente.

Asimismo, Lagar ha informado de que la reunión celebrada en la sede de la Fundación de Relaciones Laborales de Extremadura ha terminado "sin ningún tipo de acuerdo" a pesar de que los trabajadores tenían ofertas para trasladarle a la empresa.

"No nos queda otra que si no han querido negociar por las buenas pues nos veremos en los tribunales, porque por supuesto nosotros seguimos defendiendo la improcedencia de estos despidos y, aunque ellos quieran aplicar la reforma laboral, nosotros en los tribunales vamos a pelear porque lo que se les pague a los trabajadores sean despidos improcedentes", ha asegurado.

Según ha dicho, los sindicatos entienden que, "a todas luces", los despidos en Fuentecapala son "improcedentes porque la planta no se cierra", ya que "sigue trabajando" y "sigue vendiendo sus productos y sus ropas y sus prendas".

Por su parte, la Federación de Industria, Construcción y Agro (FICA) de UGT Extremadura ha criticado que, tras la mediación celebrada este viernes "a iniciativa de los sindicatos y el comité de empresa", se ha podido constatar que "no existe voluntad ni propuesta alguna por parte de la empresa para continuar con la actividad productiva en Fuentecapala".

Así, UGT FICA ha insistido en que ha tratado de "agotar todas las posibilidades negociadoras" y "no escatimar esfuerzos para tratar de salvar los empleos".

"Pero a tenor de la actitud de la empresa la única alternativa es la impugnación judicial del Expediente ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura", ha aseverado.

De este modo, en opinión de UGT, lo que "se oculta tras todo este proceso" es una "estrategia" de la empresa para "amortizar" los puestos de trabajo y "reducir" los costes de indemnización por despido.

"Haciendo una utilización torticera de la Reforma Laboral para llevarse por delante todos los puestos de trabajo en lo que a todas luces es una deslocalización de la producción o externalizarla a través de otras empresas portuguesas en una dudosa estrategia de disminuir costes", ha informado en nota de prensa.

Así ha considerado que la medida es "a todas luces desproporcionada e injusta", a lo que se suma que, una vez consumados los despidos, la empresa "pretende la recalificación de los terrenos para hacer caja", según ha sostenido.