Según ha explicado a Europa Press el director general de Salud Pública, Manuel Tordera, los primeros análisis confirmaron únicamente que el agua de la fuente estaba "baja de cloro" y ha indicado que se han encargado nuevos estudios, cuyos resultados se podrían conocer el lunes, para llegar a conclusiones definitivas.

Tordera ha señalado que la encuesta realizada entre los afectados ha confirmado que el agua de la fuente y el agua de una cantimplora, que también fue llenada con la misma agua, fue lo único que consumieron en común los miembros del grupo.

En total, según ha explicado Tordera, han sido nueve los jóvenes atendidos, siete en el Hospital General de Ciudad Real y otros dos en una clínica privada de la capital. De todos ellos, que presentaban un cuadro de vómitos y diarreas, solo dos permanecen ingresados, en el Hospital de Ciudad Real.

Los hechos se han desarrollado a partir de la tarde del miércoles, cuando los jóvenes, tras una sesión de entrenamiento en el Polideportivo de Pozuelo de Calatrava, bebieron agua de la fuente y, a las pocas horas, empezaron a sentir molestias. En las primeras horas del jueves ingresaron en el hospital y en la clínica, donde han sido atendidos.