La Consejería de Fomento y Medio Ambiente de Castilla y León ha alertado del incremento de riesgo meteorológico de inicio y propagación de incendios forestales los días 10 y 11 de julio, por lo que el Gobierno autonómico ha recomendado a la población que extreme las medidas de precaución habituales en verano durante los días de temperaturas elevadas y viento fuerte.

La declaración de esta alerta se produce ante las elevadas temperaturas de estos días, causadas por una masa de aire sahariano en altura que va a afectará a la Península hasta el lunes, a lo que se asocia una fuerte disminución de la humedad relativa, y un incremento de la intensidad del viento -durante domingo y lunes- de componente suroeste con velocidad de 15 a 20 kilómetros por hora.

Todo ello se complica por la elevada inestabilidad atmosférica y la probabilidad de tormentas que, con sus descargas eléctricas, pueden provocar incendios forestales, han informado a Europa Press fuentes del Ejecutivo autonómico.

Estas condiciones meteorológicas hacen que se incremente la probabilidad de ignición de los combustibles vegetales, fundamentalmente los herbáceos, ya que con esta primavera lluviosa han tenido un gran desarrollo y están muy desecados por su ciclo biológico.

A su vez, tras la sequía de junio es probable que se eleve la velocidad de propagación en caso de iniciarse un incendio por el viento, todo ello agravado por los posibles fenómenos convectivos asociados a la fuerte inestabilidad atmosférica prevista, lo que provoca un incremento del riesgo de incendios forestales.

Esta situación afectará a toda la Comunidad, comenzará el sábado 9 de julio por el suroeste y centro, aunque sin viento, y se generalizará el domingo 10 de julio para empezar a amainar el lunes 11 de julio.

Se recomienda por ello que se extremen las medidas de precaución, que ya son habituales en verano, durante estos días en los que la temperatura sea muy elevada y el viento sea fuerte.

PROHIBIDO HACER FUEGO

Ante esta situación descrita para los días 10 y 11 de julio en toda la Comunidad, se comunica que se prohíbe -en el monte y franja de 400 metros de terreno rústico alrededor- el uso de barbacoas, ahumadores en la actividad apícola y uso de maquinaria autorizada en cuyo funcionamiento genere fuego, como sopletes, soldadores o radiales.

De la misma forma, se prohíbe la maquinaria cuyo funcionamiento pueda ocasionalmente generar deflagración, chispas o descargas eléctricas -como desbrozadoras y maquinaria con cadenas, entre otras- estará prohibida desde las 13.00 a las 22.00 horas, y también se suspenden las autorizaciones en esa zona de lanzamiento de cohetes y artefactos que contengan fuego.

El uso de motosierras sí está permitido siempre que se cuente con medios de extinción en el lugar -mochila, batefuegos o similar- y sus lugares de mantenimiento, si son en monte, se mantengan limpios de vegetación y con medios de extinción.

Asimismo, se solicita a la población que extreme las medidas de prudencia y tenga la máxima precaución en sus actividades al aire libre con avisos a través de una llamada gratuita al 112 de la existencia de posibles incendios forestales y se ha alertado a las empresas e instituciones que realizan trabajos y actividades al aire libre, fuera de la zona forestal, para que extremen la precaución en la ejecución de los mismos, por la posibilidad de que originen fuegos que se extiendan al terreno forestal.

COSECHAS

Finalmente, se solicita a aquellos agricultores que en estos momentos recolectan el cereal que tengan presentes todas las medidas de precaución que se recogen en el folleto al respecto editado por la Junta de Castilla y León para evitar que en su trabajo se pueda iniciar un incendio.

Resulta especialmente importante este año que se extremen las precauciones durante las labores de recolección de la cosecha, puesto que los niveles de producción alcanzados, con cifras muy elevadas, obligarán sin duda a trabajar a las máquinas con niveles de exigencia muy superiores y, por lo tanto, con mayor probabilidad de producir chispas que puedan originar fuegos.

Simultáneamente, estos conatos tendrán mucha mayor probabilidad de consolidarse en fuegos más extensos por la gran abundancia de combustible en los campos, poniendo en riesgo no sólo los cultivos sin cosechar, sino a las poblaciones cercanas y afectar a las vías de comunicación.

En este contexto, la Junta ha recordado que la Orden FYM/510/2013, de 25 de junio, regula uso del fuego y establece medidas preventivas en las labores agrícolas de cosecha que se establezca un plan de vigilancia, con al menos una persona que se mantenga alerta mientras se cosecha, para que esté alerta por si se inicia un fuego, de manera que disponga de medios de extinción suficientes para controlar los conatos que se puedan iniciar. A su vez, se recomienda disponer de un tractor con gradas en los terrenos pedregosos o con pendiente reducir la velocidad, elevar la plataforma de corte y realizar la cosecha avanzando en contra del viento.

También se prohíbe cosechar en la franja de 400 metros alrededor de los montes cuando la temperatura supere los 30 grados y la velocidad del viento los 30 kilómetros por hora. Todas estas medidas sólo redundarán en mayor seguridad para las cosechas y las poblaciones civiles próximas.