Se trata de un programa de financiación de I+D dirigido a investigadores excelentes, que posean un título de doctor con una antigüedad de entre dos años y siete años y trabajen en las denominadas "fronteras del conocimiento," con proyectos de gran valor añadido que han de desarrollarse en uno de los Estados Miembros de la Unión Europea o de los países asociado.

Según un comunicado, el estudio seleccionado por el ERC llamado 'Global Encounters between China and Europe: Trade Networks, Consumption and Cultural Exchanges in Macau and Marseille (1680-1840)' tiene como objetivo "analizar el impacto social, económico y cultural del consumo de productos occidentales en China" como la patata, el tabaco, vino tinto, algodón y otros productos de lujo, así como del consumo de productos orientales en Europa, principalmente seda, té y porcelana.

El periodo de estudio es de 1680 a 1840, años que impulsaron la revolución industrial en el noroeste de Europa (Gran Bretaña y los Países Bajos) y en los que el comercio entre Asia y Europa creció.

Este trabajo ha resultado de los años de investigación de Manuel Pérez en la Universidad Renmin de China desde 2011 sobre la circulación de productos exóticos, el impacto de los mismos en las economías europeas y el proceso de integración de mercados orientales y occidentales.

El doctor Pérez se vincula ahora al Área de Historia Moderna de la Olavide donde desarrollará este proyecto en colaboración con el grupo de investigación de la UPO 'Europa, el Mundo Mediterráneo y su difusión Atlántica', dirigido por el catedrático Bartolomé Yun Casalilla.

Así, durante los próximos cinco años, los expertos pretenden indagar los nuevos modelos de consumo en China y Europa y entender cómo la dimensión transnacional de productos exóticos fomentó la aparición de nuevos gustos creando así un nuevo tipo de consumismo global. Para ello, se abordará el estudio de dos ciudades portuarias, Macao y Marsella, que promovieron nuevas formas de comercio, consumo y creación de redes mercantiles.

En definitiva, se pretende hacer esto atendiendo a las cuestiones ¿cómo contribuyeron las redes de comerciantes extranjeros y comunidades transnacionales de Macao y Fuzhou (en provincia de Fujian), de un lado, y Marsella y área Sevilla-Cádiz (cuya actividad comercial se vio afectada en esta época debido a la revitalización del galeón de Manila), del otro, durante el siglo XVIII en la transmisión de nuevos hábitos y formas socioculturales a través del consumo de nuevos productos de origen europeo y chino en la población local donde se instalaron? y ¿cuál fue el grado de aceptación o rechazo y mecanismos de permeabilidad hacia el consumo de nuevos bienes en localidades chinas y europeas?

La principal novedad del estudio se basa en "el uso y comparación de fuentes chinas y europeas como son los inventarios y registros comerciales". De ahí se desprende una metodología interdisciplinar basada en el cruce de fuentes occidentales y orientales mediante la creación de una base de datos multi-relacional, y el dialogo con el área relativa a las nuevas tecnologías, economía y sinología.

Este proyecto ha despertado gran interés en China donde la 'University of Chinese Academy of Sciences' (UCAS) organizó el mes de junio un encuentro entre Manuel Pérez y el presidente del Consejo Europeo de Investigación, el profesor Jean-Pierre Bourguignon.

Manuel Pérez ha fundado la Global History Network (GHN) en este país y ha sido el primer científico europeo que consigue una prestigiosa 'Starting Grant del ERC', lo que supone una verdadera oportunidad para que jóvenes investigadores con buenas ideas puedan convertirse en líderes de grupos de investigación.