En concreto, el material bélico encontrado es la parte trasera de una granada de mortero, posiblemente de la Guerra Civil, como ha comprobado la patrulla del Instituto Armado que se ha desplazado hasta el lugar del hallazgo junto al testigo.

Al parecer, el artefacto, hallado "semienterrado", pudo haber aflorado como consecuencia de las últimas lluvias y, según se ha comprobado, carece de carga explosiva alguna. El material ha quedado a disposición de la Brigada de Policía Científica para su análisis.