Los incidentes en los que policías de Estados Unidos se han visto amenazados se han seguido produciendo este viernes, tras la tragedia de Dallas, en la que cinco agentes han muerto a tiros. El principal sospechoso de la masacre ha muerto horas después en una operación policial.

A lo largo del país, conmocionado por la matanza, se han producido este viernes varios episodios de violencia contra la Policía, que había venido siendo criticada en los últimos meses por los constantes casos de brutalidad policial en contra de ciudadanos negros.

En Georgia, los servicios de emergencia han informado de un hombre que ha emboscado a un agente. Stephen Paul Beck, de 22 años, llamó al teléfono de emergencias 911 pidiendo ayuda porque su automóvil se había estropeado, según ha informado la agencia Associated Press.

El policía Randall Hancock se presentó en el lugar para investigar y Beck entonces bajó del coche y le disparó. Las balas impactaron en el chaleco antibalas del oficial, que a su vez abrió fuego. Ambos hombres presentan heridas pero no de gravedad. Las autoridades han indicado que se desconocen los motivos del agresor, pero no lo han querido relacionar con la matanza de Dallas.

El jueves en Tennessee, horas antes de el tiroteo en Texas, otro hombre había abierto fuego en contra de policías en una carretera. Lakeem Keon Scott mató a una persona e hirió a otras tres, entre ellas un agente. El agresor ha confirmado que su acción estaba motivada por la violencia racial en contra de los negros por parte de las autoridades policiales.

Este viernes por la mañana, en St. Louis, un motorista de unos 30 años de edad ha disparado tres veces en contra de un oficial durante un atasco de tráfico. El agente, sorprendido mientras volvía a su vehículo, está en condición grave.

Incidentes parecidos se han registrado también este viernes en Missouri, según AP.

Patrullas

Tras los trágicos hechos en Dallas, las autoridades de las grandes ciudades del país han ordenado que los agentes que vigilan las calles lo hagan en pareja, como medida de seguridad adicional.

Una patrulla de 2, 4 o 10 no va a hacer gran diferencia, pero hace que los agentes se sientan segurosEntre las ciudades que han anunciado que aplicarán esta medida figuran Washington D.C., Boston, Nueva York, Chicago, Seattle, Las Vegas, San Luis y Los Angeles, entre otras.

La jefa de policía de la capital estadounidense, Cathy L. Lanier, señaló que dio la orden esta mañana después de lo ocurrido en la ciudad texana.

"Mirando el tipo de ataque que ocurrió en Dallas, una patrulla de dos, cuatro o diez, no va a hacer gran diferencia, pero hace que los agentes se sientan más seguros", aseguró Lanier en una rueda de prensa.

Asimismo, el departamento de policía de Chicago anunció en un comunicado una norma similar con el objetivo de "aumentar la visibilidad y reforzar la seguridad de los agentes".