Según la sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press, la absolución del acusado se ha fundamentado en la declaración "ilógica e insólita y en sí misma inverosímil" de la víctima que no ha sido suficiente para enervar principio de presunción de inocencia que le asiste al acusado.

En este sentido, la sala ha señalado que, teniendo en cuenta que la declaración de la víctima era la única prueba de cargo, no cumple de manera "clara y evidente" los criterios que establece el Tribunal Supremo para verificar "los controles de credibilidad de la declaración de la víctima de delitos".

Así, la sentencia destaca que la denuncia que da origen al juicio se produjo como respuesta a una previa que interpuso el acusado contra la víctima por robo y abandono del hogar; que se denunció siete días después de los hechos; y que la víctima obtenía un posible beneficio "o ganancia secundaria" al poner la denuncia ya que la obtención de una orden de protección le posibilitó la renovación automática de su permiso de residencia como así la obtuvo.

Respecto a las lesiones que presentaba la víctima cuando la vieron los forenses, nueve días después de los hechos que denunciaba, según el parecer de los médicos-forenses, "no son coincidentes con el relato fáctico que expuso la denunciante en ninguna de sus declaraciones".