El máximo dirigente de los socialistas catalanes, Miquel Iceta, critica, en una entrevista concedida a 20minutos, tanto a los partidos independentistas por "fomentar la división y la ruptura" como al PP por "no realizar una oferta política atractiva para Cataluña", como a Ada Colau, Podemos y los comunes por "secundar una consulta ilegal".

El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha convocado una consulta sobre la independencia de Cataluña para este próximo domingo 1 de octubre, que ha sido declarado ilegal por el Tribunal Constitucional. ¿Cree que se va a celebrar el referéndum independentista?
Referéndum no va a haber, lo que puede haber es una movilización importante. No habrá un acto formal de votación con garantías porque no se puede producir. Por un lado, porque el Tribunal Constitucional lo ha declarado ilegal y por otro lado porque no se dan las garantías democráticas necesarias, no hay ni junta electoral encargada del escrutinio. Desde el PSC estamos haciendo una campaña que se llama '¿Votar con garantías? Conmigo que no cuenten'. Los independentistas quieren utilizarlo como justificación para declarar la independencia. Por ello, desde el PSC llamamos a no participar en este disparate que solo busca la ruptura. Se lo decimos especialmente a la gente de Podemos y los comunes. Lo están vendiendo como una protesta contra el PP y lo que van a conseguir es que el independentismo lo utilice para intentar fracturar Cataluña y España.

¿Teme una declaración unilateral de independencia por parte del Govern tanto si se celebra un simulacro de consulta en el que ganara el Sí como si se impide esa consulta?
Puede ser. El primer escenario está escrito en sus leyes suspendidas. Primero aprobaron una ley de referéndum de autodeterminación y al día siguiente la ley de transitoriedad jurídica y fundacional de la república. Y en esas leyes se decía que dos días después se declararía la independencia. Como lógicamente solo puede ganar el Sí porque son los únicos que van a participar, porque los partidarios del No no vamos a entrar en ese juego ilegal, podrían declarar de forma unilateral la independencia. Y si las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado impiden la celebración de ese disparate, entonces pueden decir que se ha movilizado mucha gente y declarar también la independencia. En ambos supuestos el Govern pondría en riesgo el autogobierno de Cataluña.

En ese caso, ¿el Gobierno de España debería aplicar el artículo 155 de la Constitución y asumir el control del autogobierno de Cataluña?
Nosotros estamos intentando no especular sobre escenarios concretos. Como dice la expresión latina: "Hasta que no llegue al puente no lo cruzaré". Pero es evidente que un Estado de Derecho debe velar permanentemente por que se cumplan las leyes en todo el territorio. Eso es igual en España, que en Francia, que en Alemania, que en Polonia, que en Estados Unidos... en definitiva que en todos los países. Si se produjera una ruptura tan grave la reacción del Estado tendría que ser proporcionada. No queremos amenazar, pero hay que advertir de las consecuencias. Situarse fuera de la ley tiene consecuencias. El origen de la ruptura está en el propio Parlament de Catalunya. Los días 6 y 7 de septiembre pasó algo gravísimo: se vulneró el reglamento del Parlament, se pisotearon los derechos de los diputados de la oposición, se liquidó el Estatuto de Autonomía de Cataluña y se quebrantó la Constitución Española. Es muy gordo. Era obvio que tendría consecuencias graves. Esperamos que la escalada tan grave no llegue al peor de los escenarios, que sería ese disparate de declaración unilateral de independencia.

¿Tiene interlocución con el presidente Puigdemont?
Hace días que no hablo con él, pero nos lo hemos dicho todo en el Parlament. Ahora solo nos intercambiamos mensajes por el móvil. Él sabe perfectamente que las ilegalidades tienen consecuencias.

El Fiscal General del Estado, José Manuel Maza, dice que la opción de encarcelar a Puigdemont si continúa adelante con el referéndum declarado ilegal "está abierta". ¿Qué opina?
Los jueces y fiscales deben hablar a través de sus actos. No deben especular. A mí no me ha parecido una aportación sensata. El Gobierno del PP se equivoca si cree que la solución va a venir solo con la actuación de la justicia. Aquí hay un problema político. El PP le ha regalado el terreno político a los independentistas y se ha centrado solo en el terreno judicial. Las declaraciones del fiscal Maza me han parecido muy extrañas e inconvenientes.

¿Qué opina de la posición de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y de Podem, de participar en la consulta del 1 de Octubre como fórmula de protesta, como movilización?
Lo considero incomprensible. Una persona que dice que no es un referéndum pero voy a participar igualmente me parece muy raro. Ada Colau dice que no es la consulta que Cataluña necesita. ¿Entonces por qué participa? Y si participas en un referéndum sobre la independencia en el que solo caben dos respuestas, Sí o No, deberías decir a la ciudadanía qué vas a votar. Saber si a Cataluña le conviene separarse de España o no es un tema muy importante como para que Ada Colau nos oculte su posición. ¿En qué situación Ada Colau y los comunes si los independentistas aprovechan el referéndum para declarar de forma unilateral la secesión? El mal ya estará hecho.

¿Rompería el PSC su acuerdo de gobierno con Ada Colau en el Ayuntamiento de Barcelona si participa en el referéndum ilegal?
El Ayuntamiento de Barcelona no va a colaborar institucionalmente con la celebración del referéndum. El secretario de la corporación municipal dejó claro, en un informe exhaustivo, que el Consistorio no puede colaborar en una actividad ilegal que ha suspendido el Tribunal Constitucional. Nos hemos ahorrado males mayores, pero Ada Colau hará un daño enorme si participa en la consulta independentista ilegal. Dicho esto, si el Ayuntamiento se mantiene en la legalidad, el acuerdo de gobierno municipal no corre peligro. Cada partido mantiene la libertad de defender su posición política. Otra cosa es que hubieran pretendido situar al Ayuntamiento de Barcelona fuera de la ley, en ese caso sí hubiéramos roto el acuerdo.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, invitó al PSOE de Pedro Sánchez en Zaragoza, en un acto al que también asistieron partidos nacionalistas e independentistas, a sumarse a un gobierno plurinacional. ¿Qué opina?
Lo del gobierno plurinacional no lo entiendo. El Estado plurinacional sí. Las reuniones para hablar y proponer me parecen bien todas. Si Podemos decidió reunirse con los independentistas para hablar me parece estupendo, pero no hay que confundir a la gente. Pero reunirse solo con los que ya estás de acuerdo puede ser gratificante pero poco operativo. Lo interesante, lo importante, es querer hablar con todos. Y respecto al gobierno alternativo para echar a Mariano Rajoy, del que Pablo Iglesias ahora parece que está obsesionado, no tiene mucho sentido ahora ya que el gran error fue suyo. Solo con que Podemos hubiera votado a favor de la investidura de Pedro Sánchez, o al menos se hubieran abstenido, Rajoy no gobernaría en España. Pablo Iglesias prefirió unir sus votos a los de Rajoy para que no gobernara Pedro Sánchez. Y por otro lado es muy difícil gobernar España con partidos que lo que quieren es romper España, como Esquerra Republicana de Catalunya.

Pablo Iglesias siempre recuerda que el PSC defendía un referéndum pactado con el Estado. ¿Lo sigue defendiendo?
Nosotros defendemos un referéndum sobre la reforma constitucional de España. Nosotros antes defendíamos una consulta pactada admito que sin precisar mucho, pero después de ver como el derecho a decidir se ha utilizado como sucedáneo de independencia el PSC ha querido dejar las cosas claras. Queremos hacer un referéndum sobre un nuevo acuerdo de convivencia y no de ruptura. Creemos que hay que votar, que la solución pasa por votar, pero sobre un nuevo acuerdo de convivencia en Cataluña. Hoy en día la sociedad catalana está dividida por mitades, por tanto con un referéndum de independencia solo provocaría más fractura social, con ganadores y perdedores. No es un buen camino. Un referéndum sobre un nuevo estatuto de convivencia, un modelo federal que permita convivir a diversos sentimientos de pertenencia, podría lograr un acuerdo de un 80% en Cataluña. Eso sí sería un éxito como sociedad.

¿Ese acuerdo en qué puntos clave se basaría? ¿Y cree que convencería a la mitad de los catalanes que ahora apuesta por la independencia?
La propuesta de un modelo atractivo de convivencia no sería para convencer a los independentistas, sino a la sociedad catalana y española. La alternativa no puede ser o estatus quo, como propone el PP, o independencia. Nuestra propuesta busca unir. Muchos catalanes se han pasado al independentismo ante la falta de una propuesta de modelo territorial atractiva por parte del Gobierno de Rajoy.

¿Cree que Cataluña es una nación?
Cataluña es una nación. ¿Qué es una nación? Últimamente lo tengo fácil, aquel sitio en el que más de un 40% de su ciudadanía quiere irse. ¿Por qué es una nación? Por su lengua, por su historia, por su cultura, por su identidad colectiva. ¿Una nación implica un estado independiente? A mi juicio no. En el mundo hay tres mil naciones y solo hay 200 estados. Conviene reconocer que Cataluña es una nación, creo que España es una nación de naciones, un Estado plurinacional, pero las naciones que componen España no tienen derecho a autodeterminarse porque la soberanía reside en el conjunto del pueblo español.

¿Por dónde podría llegar una posible solución al conflicto entre catalanes, y de Cataluña con el resto de España?
Nosotros apostamos por nuestro plan, contemplado en la Declaración de Barcelona, que considero que es la opción que podría concitar más respaldo social y político. Se basa en las cuatro erres. Reconocimiento, convendría que Cataluña apareciera en la Constitución Española. En la actualidad se encuentra el País Vasco, Navarra, Canarias y hasta Ceuta y Melilla, pero Cataluña no. Habría que reconocer en la Constitución que Cataluña es una nación. Segunda erre, las reglas del juego. El reparto de competencias, hay muchos conflictos competenciales, duplicidades, etc. Hay que aclarar bien todo eso. Cataluña debería tener competencias exclusivas en materia de lengua. La tercera erre son los recursos. Debería haber un sistema de financiación equitativo, suficiente y solidario. La agencia tributaria de Cataluña debería establecer un consorcio con la agencia estatal como ocurre en algunos países federales. Y funciona muy bien. Muchos catalanes estarían así convencidos de que pagan lo que deben, pero también reciben lo que deben. Y la última erre, representación. Las CCAA deberían estar representadas en un Senado federal. El Senado alemán es un buen ejemplo. Una reforma Constitucional tardaría uno o dos años. Mientras desde el Estado se debería buscar un acuerdo con el Gobierno de Cataluña respecto a las 46 peticiones de Puigdemont. El referéndum no, pero las 45 peticiones restantes son lógicas. Y también se podrían recuperar artículos de la reforma del estatuto de autonomía que fueron derogadas por el Constitucional, pero que la sentencia indicaba que se podrían ser legales si se modificaban leyes orgánicas. Las inversiones en el Corredor Mediterráneo beneficiarían al conjunto de España, no sólo a Cataluña, ya que afectan también a la Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía, que representan el 40% del PIB español. Y Barcelona tendría que tener un mayor peso como capital no sólo de Cataluña sino española y europea.

¿Todo eso que plantean no supondría tender hacia un Estado asimétrico, con desigualdades entre diferentes comunidades?
No hay cosa más asimétrica que lo que tenemos ahora. Cataluña es la única comunidad autónoma que tiene la competencia de prisiones. Los derechos de los ciudadanos no cambian por ello. Cataluña y el País Vasco tienen policías autonómicas propias. El País Vasco tiene un concierto económico. También hay un sistema fiscal diferente en Canarias. El Estado autonómico ha tenido la virtud de ajustarse bien a las necesidades y diferencias.

¿Después del 1 de Octubre vamos a unas nuevas elecciones autonómicas?
No hay otra salida. Al independentismo se le ha acabado su programa. Los catalanes tienen que votar de verdad para decidir que o bien seguimos el camino rupturista y estancamiento o vamos a un camino de entendimiento entre catalanes y con el resto de España. Para el primer camino, el del enfrentamiento y el follón, el mejor candidato es Oriol Junqueras y para el camino de la búsqueda del acuerdo entre catalanes soy yo. Puedo tender puentes tanto dentro de Cataluña como con el resto de España.

Para lograr eso, según las encuestas, el PSC tendría que recibir al menos el respaldo de Ciudadanos, del PP y también de Podemos, suponiendo que ERC, el PDeCAT y la CUP no volvieran a sumar mayoría absoluta.
Es una opción, pero también es otra opción que el PDeCAt, si vuelve al camino de la sensatez, pudiera apoyarme. Con el PDeCAT nosotros gobernamos en muchos ayuntamientos. Había un PDeCAT, la antigua CiU, pactista, pragmático, moderado. Yo no sé si volverá algún día. Ojalá que sí. Yo no sé si tras el fracaso del 1 de octubre el PDeCAT recapacitará.

¿No ve más probable un próximo gobierno transversal y de izquierdas entre ERC, los comunes y el PSC, al estilo de los tripartitos que ya gobernaron Cataluña con Maragall y Montilla?
Nosotros no entraremos en ningún gobierno que no busque una solución, que no busque el entendimiento entre catalanes y con el resto de España. Y sinceramente no veo a la actual ERC en esa posición. El camino tiene que ser la búsqueda del acuerdo. Cataluña ganaría autogobierno y ganaría financiación.

¿Y qué ganaría el resto de España?
Ganaría estabilidad política, en reformas que son necesarias para todas las comunidades. Desde el conjunto del Estado español es conveniente realizar una apuesta por la búsqueda de la solución. La realidad es que en Cataluña casi la mitad de la ciudadanía ha votado a partidos que piden la independencia. Hace unos años oscilaban entre el 15 y el 20%, ahora son más del doble. Hacen mucho ruido, tiene el respaldo del Gobierno autonómico, de las Diputaciones y de muchos ayuntamientos, tienen el apoyo de los medios de comunicación públicos, pero aun así no son mayoría. Somos más los catalanes que queremos el pacto y el entendimiento. Estoy convencido de que una apuesta por la convivencia con más autonomía para Cataluña dentro de una España federal tendría un respaldo del 80% de los catalanes.